Guías y trucos

Cómo funcionan los pulsómetros y cuál es el más indicado para tu uso

Elige entre sensor óptico o banda en el pecho

Actualmente todos los relojes GPS (y diría que casi el 100% de las pulseras de actividad) incorporan un pulsómetro óptico. Pero son muchas las sospechas que el público en general tienen sobre su funcionamiento y fiabilidad; algunas son totalmente ciertas pero otras cuantas son totalmente infundadas.

Los principales fabricantes equipan a sus relojes con sensores de pulso óptico, pulsómetros que en cada nuevo modelo de reloj se preocupan en mejorar y revisar. Y a su vez esos mismos fabricantes diseñan, fabrican y venden pulsómetros para colocar en el pecho. No es que sigan vendiendo los sensores que ya ofrecían cuando el sensor óptico no se había popularizado, es que todos están lanzando nuevas versiones de esos mismos sensores.

Esos sensores de pecho pueden ser muy fiables durante el entrenamiento, pero no es posible llevarlo de forma constante a diario. Llevar un registro diario de cuál es nuestro patrón de frecuencia cardíaca y nuestro ritmo cardíaco en reposo es un factor clave para determinar el nivel de salud no sólo de los que somos deportistas, también de los que no lo son.

Monitorizar los cambios de frecuencia cardíaca a lo largo del día puede aportar información muy valiosa que te ayudará a llevar una vida más saludable y a reconocer cuándo es un buen momento para entrenar, y además a qué intensidad.

Los pulsómetros ópticos y los pulsómetros de pecho son los dos tipos de medición más común que se utiliza en los dispositivos actualmente. Sin embargo hay diferencias en la forma en que están diseñados y en cómo funcionan, y debes conocerlas para saber cuál usar dependiendo de qué entrenamiento vayas a realizar.

Escúchalo en el podcast


Pulsómetros de pecho

Las bandas torácicas han sido la forma más habitual para medir la frecuencia cardíaca desde hace mucho tiempo. Sin embargo no han estado exentas de problemas.

La crítica más habitual que han recibido ha sido a su comodidad. Los modelos más económicos solían fabricarse en una goma demasiado firme y pesada en la que se colocaban los electrodos. Esa banda de goma podía provocar roces y quemaduras al correr. Los modelos más caros eran algo más cómodos, al ser una banda textil elástica con unos electrodos más cómodos. Pero a pesar de su mejor diseño también podían producir roces y quemaduras con el uso.

El funcionamiento de los pulsómetros en el pecho no tienen nada que ver con sus homónimos ópticos (que normalmente llevamos en la muñeca por estar integrados en el reloj). La medición se realiza a través de una técnica denominada electrocardiografía. Es, básicamente, un electrocardiograma constante.

Es un método de medición directa de lo que pasa en el corazón, ya que amplifican los impulsos eléctricos del corazón. Los electrodos (que son esas zonas de tacto más gomoso que encuentras en tu pulsómetro torácico) son los encargados de registrar esos impulsos eléctricos.

Garmin HRM Swim - Garmin HRM Tri

Los electrodos deben estar humedecidos para poder captar la señal eléctrica. Cuando estamos practicando deporte y sudando no necesitamos hacer nada especial para captar los datos de forma correcta, pero es por este motivo por el que es recomendable mojarlos cuando vamos a comenzar el entrenamiento, o por el que podemos tener problemas de registros en días fríos y secos.

Por tanto, los electrodos captan las señales eléctricas, ¿pero cómo llegan hasta nuestro dispositivo? A través del transmisor, que es esa “pastilla” que colocamos en la banda.

Apple Watch Series 5 - Sensor externo

Dentro de esa pastilla están los componentes electrónicos que transmiten la señal al reloj, ciclocomputador o teléfono móvil (generalmente a través de ANT+ o Bluetooth). Pero también el chip que procesa la señal que recibe de los electrodos y lo convierte en información que podemos comprender.

El transmisor emite simplemente un dato de pulsaciones tras analizar y procesar los datos que ha recibido por parte de los electrodos. Lo hace a una tasa de 60Hz (es decir, una vez cada segundo).

Alimentando todo esto encontramos también una pila, generalmente de tipo 2016 o 2032, con una duración de unos 8-12 meses.

Obtener buenos resultados de este tipo de sensores es muy sencillo porque realmente no hay muchos aspectos en los que poder equivocarse. Pero no dudes que puede haber problemas. Estos son los más habituales:

  • Los electrodos están secos. Si esto ocurre porque no estás sudando la conductividad eléctrica no será buena, por lo que no se realiza el registro de pulsaciones. Puedes humedecer la zona de os electrodos con agua o simplemente saliva.
  • La batería del sensor está baja. Obviamente esto puede afectar a la transmisión de datos por falta de potencia de emisión. Dependiendo del tipo de sensor y de su comunicación lo más normal es que el dispositivo en el que estés recibiendo los datos avise de esta batería baja, tanto si está conectado por ANT+ como Bluetooth.
  • Electrodos deteriorados. Sí, también se pueden estropear y no son eternos. La goma se cuartea, o hemos doblado el sensor en exceso deteriorando el cableado interno.
  • Fallo de transmisión por rotura del transmisor. Al igual que los electrodos se estropean, el transmisor también puede hacerlo. No deja de ser una placa con componentes electrónicos que, como todo aparato, está sujeto a averías. Más allá de golpes o cambios de temperatura, lo que generalmente puede provocar que el transmisor muera es un mal sellado (de fábrica o al cambiar la pila) que deje entrar sudor en el interior. Eso lo matará de forma casi instantánea.
  • Interferencias. Ya no es común porque ahora la comunicación es digital, pero cuando la mayor parte de los sensores eran analógicos el simple hecho de pasar cerca de cableado de alta tensión o cualquier equipamiento de transmisión de señales (antenas de telefonía, etc.) podía alterar el funcionamiento.

En definitiva, si mantienes los electrodos de la cinta húmedos y nos preocupamos de cambiar la batería cada 6-8 meses, estarás haciendo todo lo que está en tu mano para obtener un buen rendimiento del sensor.

Pulsómetro óptico

Actualmente el sensor de pulso óptico es el que vemos en el 99% de relojes GPS o cualquier otro wearable. Pero antes de entrar en detalles específicos vamos con los aspectos técnicos de este asunto.

Un pulsómetro óptico, ya sea un pulsómetro de reloj o externo, utiliza la “fotopletismografía” (o PPG) para obtener datos de frecuencia cardíaca. Simplificándolo mucho y en lenguaje que cualquier ser humano sea capaz de comprender, la medición óptica del pulso utiliza la luz para medir cambios en los tejidos donde se coloca el sensor. Esos cambios se producen cuando la sangre circula en el cuerpo.

Dependiendo del número de latidos el volumen de sangre en circulación aumenta. Todo dependerá de cuanta luz se absorba o cuánta se refleje. La sangre refleja menos la luz, por lo que cuando hay mayor volumen de sangre en circulación, menos luz será devuelta al sensor.

Es por este motivo por el que los sensores ópticos se construyen rodeados de LEDs, habitualmente de color verde.

Garmin Forerunner 645 Music - Sensor óptico

Luego hay diseños más complejos como el del sensor Polar Precision Prime, que cuenta con cuatro sensores ópticos y cuatro electrodos que confirman que el reloj tiene un buen contacto con la piel, además de utilizar LEDs de más colores para variar la longitud de onda.

Polar Ignite - Polar Precision Prime

Los diferentes fabricantes han ido trabajando los pulsómetros de diferentes maneras. Otro caso especial es el de Apple, que utiliza iluminación verde para las actividades pero tiene un sensor infrarrojo para registrar pulsaciones a lo largo del día.

Apple Watch Series 5 - Sensor pulso óptico

También hay posibilidad de estimar la saturación de oxígeno en sangre, pero eso es un tema totalmente diferente que puede ser interesante para otro día.

COROS APEX Pro - Sensor

Esta técnica (la fotopletismografía), a pesar de que la hemos empezado a ver en los relojes recientemente, en absoluto es nueva. De hecho seguro que en más de una ocasión, cuando has ido al médico, te han puesto una pinza en el dedo para medirte el pulso. La técnica utiliza es exactamente la misma.

¿Entonces por qué no se había visto hasta ahora adaptada al deporte? Porque hasta hace poco esta tecnología funcionaba correctamente en reposo y permaneciendo estático, pero en cuanto se introducían movimientos la precisión bajaba tremendamente.

Para paliar ese problema ahora los dispositivos utilizan acelerómetros para medir el tipo de movimiento y la intensidad así como otros elementos (por ejemplo en el caso de Polar, los electrodos para asegurar que hay contacto con la piel). Los acelerómetros identifican cómo son los movimientos que realizamos en el espacio para intentar discernir si los cambios de volumen se producen por el bombeo de sangre del corazón o es causado por los movimientos de las extremidades.

Esto es lo que ha cambiado recientemente. Ahora todos esos datos se pueden procesar por el dispositivo y estimar una frecuencia cardíaca.

Verás que he recalcado la palabra “estimar”. Es lo que quiero que te quede claro, a diferencia del sensor en el pecho no se está haciendo una medición directa, sino que una serie de algoritmos tratan de eliminar “el ruido” y centrarse en lo que de verdad tiene que medir: la frecuencia cardíaca.

Para entenderlo se puede decir que el sensor en el pecho mide la frecuencia cardíaca “en directo”; mientras que el pulsómetro óptico lo hace “en diferido”, porque es necesario trabajar todos esos datos para llegar a un registro final.

Aquí es donde encontramos el primer problema, al ser necesario procesar una cantidad de datos que se están registrando de forma constante es necesario que el dispositivo tenga una potencia de procesado suficiente para hacerlo y no demorar la respuesta de los datos. Este es el motivo por el que vemos habitualmente que los sensores ópticos tardan más en identificar los cambios de intensidad cuando estamos practicando deporte, por ejemplo haciendo series de carrera.

Comparativa sensores ópticos Suunto 7

Por ese mismo motivo es por el que no suelen presentar problemas a la hora de registrar deportes a intensidad constante, porque lo que está ocurriendo “en este momento” es lo mismo que estaba ocurriendo “hace cinco segundos”.

La medición también depende de en qué parte del cuerpo esté colocado el sensor. No importa dónde se encuentre el dispositivo, el proceso de PPG es exactamente el mismo. Lo que cambia son los movimientos que se producen y también que algunas zonas son mejores que otras para realizar la medición.

Polar realizó un estudio entre las diferentes propuestas de sensores que ofrece. Considerando el sensor de pecho Polar H10 como la opción más fiable de todas las que dispone en catálogo, el sensor Polar OH1+ podía tener un margen de error de menos de 1% en todas las actividades. Por su parte, el sensor de los relojes variaba entre un 1% de error en reposo y hasta un 13% practicando hockey sala.

Consejos para utilizar un pulsómetro óptico

Históricamente los pulsómetros ópticos han tenido mala prensa. Esas malas opiniones no han estado exentas de motivo, pero la tecnología sigue avanzando y mejorando. La mejora es lenta y progresiva, pero está ahí.

Uno de los motivos por los que vemos mejora es por la mayor capacidad de procesamiento de datos que tenemos ahora. Poco tiene que ver el procesador que movía un TomTom Runner Cardio con el que se utiliza en un Garmin Fenix 6X Pro.

Después de todo esto queda determinar algunos consejos para utilizar correctamente el pulsómetro óptico:

  • Llevar la correa bien apretada
  • Un dedo por encima del hueso de la muñeca
  • Centrado en el brazo, ni más arriba ni más abajo

Llevando el dispositivo correctamente colocado y apretado en la muñeca, el movimiento no debería presentar ningún problema. Aquí el ajuste es tremendamente importante.

Si lo pones con demasiada fuerza está claro que no se va a mover de su sitio, pero puedes interferir con el flujo sanguíneo y tener medidas erróneas porque la sangre no fluye en la muñeca de forma natural. Y si está demasiado flojo se moverá de su sitio.

Básicamente, firme pero sin llegar a resultar molesto. Personalmente me cabe un dedo debajo del sensor tirando del reloj hacia arriba, y a la hora de practicar deporte aprieto la correa un punto, y entonces ya no me cabe el dedo bajo el sensor.

Por último, no hay que olvidar que hay otros factores que pueden hacer que la medición sea más o menos precisa. Cada persona es diferente y lo que mi me funciona puede que a ti no. Vello corporal, tono de piel, tatuajes… todo puede afectar.

Buscador de chollos

¿Cuál deberías usar?

Todo depende del tipo de entrenamiento y de los datos que quieras obtener. Si quieres tener todos los datos posibles y de la forma más precisa sin duda alguna el sensor de pecho es la opción que debes elegir, especialmente en entrenamientos con cambios de intensidad como HIIT o intervalos de carrera.

Pero el hecho es que algunas personas no terminan de encontrarse cómodas con las correas en el pecho, especialmente las mujeres al interferir con el sujetador deportivo. En ese caso podemos sacrificar algo de precisión en determinados momentos a cambio de una mayor comodidad.

Para rodajes de carrera a ritmo constante puedes perfectamente depender del pulsómetro óptico. Generalmente lo harás a un ritmo bastante estable por lo que no hay cambios de intensidad o en los movimientos, y en esas condiciones el sensor óptico suele ser igual de fiable que el pectoral.

Eso sí, si practicas ciclismo no te queda más remedio que optar por el sensor en el pecho. Los movimientos y vibraciones que se producen son totalmente diferentes a los de la carrera u otros deportes, por lo que es común que el algoritmo de cálculo se confunda. Las vibraciones de la carretera o los baches del camino nada tienen que ver con los movimientos típicos de la práctica deportiva, así que en la mayor parte de las ocasiones un sensor óptico no es la mejor solución.

De la misma manera, para ejercicios de fuerza en gimnasio el pulsómetro en el pecho es mejor opción ya que al ejercer fuerza con los brazos podemos alterar la forma en la que fluye la sangre. Sin embargo en ese tipo de ejercicios los datos de pulsaciones son menos importantes.

Sí pueden serlo al practicar Crossfit, en cuyo caso es mejor opción utilizar el pulsómetro en el pecho.

Pulsómetros recomendados

Pues bien, después de toda esta información… ¿qué es lo que necesitas? Pues tienes bastantes opciones de diferentes fabricantes.

Pulsómetros en el pecho

En cuanto a fiabilidad de funcionamiento todos están muy parejos. De hecho nunca he notado diferencias entre diferentes fabricantes, siempre que sean fiables. Sí he tenido problemas con correas chinas compradas en Aliexpress, aunque utilice un transmisor de una marca reconocida.

Es lo que me ha ocurrido con un sensor de 4iiii que he usado ocasionalmente en el rodillo con una correa comprada en ese portal, cuando funciona bien todo es de color de rosa, pero cuando lo hace mal echa al traste todos los datos del entrenamiento.

En cuanto a cosas que debes mirar en un pulsómetro en el pecho dependerá principalmente de qué reloj utilices.

Conectividad

Es lo primero que debes tener en cuenta. Actualmente existen dos métodos de transmisión: ANT+ y Bluetooth. Dependiendo del fabricante de tu reloj deberás usar uno u otro, aunque cada vez es algo menos importante porque los sensores más modernos todos incorporan conectividad dual ANT+/Bluetooth.

De hecho mi recomendación es optar por ese tipo de sensores para garantizar compatibilidad en el futuro (en el hipotético cambio de marca de reloj), salvo que busques otro tipo de funciones.

Funciones adicionales

Los pulsómetros de pecho no sólo se utilizan para medir la frecuencia cardíaca. Su utilidad ha ido creciendo con el tiempo y ahora es común encontrar sensores que aportan métricas adicionales de carrera (Garmin HRM-Run y HRM-Tri) o memoria para transmitir la frecuencia cardíaca posteriormente (Polar H10, Garmin HRM-Swim y HRM-Tri).

También podemos tener en cuenta el número de conexiones simultáneas que queremos tener a través de Bluetooth, por si queremos conectarnos a más de un dispositivo a la vez, por ejemplo con el teléfono y el ciclocomputador.

Los mejores pulsómetros de pecho

Polar H10

Polar H10

Ahora mismo mi pulsómetro favorito (al que casi siempre recurro), siempre que no necesites funciones especiales, es el Polar H10. ¿Motivos? Una correa muy cómoda con un clip muy práctico, sensor con ANT+ y Bluetooth de forma dual, dos canales de Bluetooth para transmisión a dos dispositivos, banda analógica de 5kHz y memoria interna para usar de forma independiente sin ningún otro dispositivo.

Ver oferta en Amazon

Ver oferta en RunnerInn

Ver oferta en Wiggle

Polar H9

Polar H9

Si te quieres ahorrar un poco de dinero y no necesitas tantas prestaciones, dentro de la misma marca tienes el Polar H9. La banda y enganche son más sencillos, no tiene memoria interna y a pesar de que es compatible con ANT+ y Bluetooth de forma simultánea, no tiene doble banda de Bluetooth.

Pero es bien cierto que va a cubrir el margen de uso de la inmensa mayoría de usuarios, y si lo hace gastando menos… pues mejor que mejor.

Ver oferta en Amazon

Ver oferta en RunnerInn

Garmin HRM-Tri

Garmin HRM-Tri

El otro sensor que utilizo con regularidad, alternándolo con el Polar H10. Y es el que me acompaña en competiciones de triatló.

El principal problema del Garmin HRM-Tri es que no tiene conectividad Bluetooth. Emite únicamente a través de ANT+. ¿Entonces por qué está aquí? Pues porque si haces triatlón es EL SENSOR.

Y lo es porque si te fijas en la línea de salida de un triatlón (especialmente media o larga distancia) la inmensa mayoría de participantes tendrán un Garmin en la muñeca. Con los relojes multideporte de alta gama de Garmin tenemos acceso a dos funciones importantes:

  • Métricas de carrera avanzadas
  • Memoria interna en el sensor que se sincroniza al terminar la actividad (útil para el segmento de natación)

Además, gracias a las métricas de carrera avanzadas, podrás tener acceso a la potencia en carrera de Garmin gracias a una aplicación de Connect IQ. Deseando estoy de que llegue la versión con conectividad dual.

Ver oferta en Amazon

Ver oferta en RunnerInn

Ver oferta en Wiggle

Garmin HRM-Dual

Garmin HRM-Dual

El HRM-Dual carece de todas las funciones avanzadas del HRM-Tri o HRM-Run, pero a cambio sí puede presumir de la conectividad dual. Es muy similar al Polar H9 que hemos visto anteriormente y, de hecho, se mueven en los mismos precios.

Básicamente Garmin lanzó esta banda de pulso para los que quieren entrenar haciendo uso de Zwift (transmitiendo a través de Bluetooth) y a su vez también quieren registrar o ver los datos del entrenamiento en su ciclocomputador o reloj (a través de ANT+).

Ver oferta en Amazon

Ver oferta en TrainInn

Ver oferta en Wiggle

 

Pulsómetros ópticos

Hablar de sensores de pulso óptico es practicamente limitarse a lo que tienes en tu propio reloj y depende primordialmente del fabricante del mismo. Pero hay pulsómetros sin banda externos que también utilizan este tipo de medición, aunque no se trata de algo tan común como los sensores en el pecho.

Calificar un sensor óptico integrado en el reloj como fiable o no fiable no es tan fácil como decir que los de una marca son mejores que los de otra, por la sencilla razón que hay otros factores que también se deben tener en cuenta.

El principal es el peso del reloj. Cuanto mayor es el peso del reloj más difícil será la medición de pulso, porque debido a la mayor masa será más fácil que se mueva en la muñeca. Así que en ese caso es más una cuestión de mirar el rendimiento reloj a reloj, más que determinar que los de una marca sean siempre superiores a los de otra distinta.

Eso sí, de los últimos relojes que he probado ha habido dos con los que he tenido muy buenos resultados en carrera: Suunto 7 y Apple Watch Series 5. Si te fijas hay un denominador común en ambos casos, y es que los dos son relojes inteligentes.

¿Por qué han funcionando tan bien en estos dos casos, especialmente en cuanto a entrenamientos de cambios de ritmo? Porque ambos disponen de procesadores mucho más potentes que los que podemos encontrar en relojes GPS tradicionales (a costa de la autonomía total del reloj), lo cual hace que puedan procesar más datos y a mayor velocidad. Eso hace que al comparar el retardo en la subida o bajada de pulsaciones con respecto al sensor de pecho, sea inferior a lo habitual en este tipo de sensores.

Como decía hay sensores de pulso óptico externos, con varios fabricantes que los ofrecen: Wahoo, Polar o Scosche, por ejemplo. Todos ellos son compatibles con ANT+ y Bluetooth, pero como funciones especiales sólo ofrecen la memoria para trabajar de forma autónoma.

 

Los mejores pulsómetros ópticos

Polar OH1+

Polar OH1+

Otro de mis sensores favoritos que me acompaña en muchas de mis pruebas es el Polar OH1+. Es un sensor muy fiable (casi a la altura del Polar H10) que destaca por su ligereza y comodidad, pero además porque permite grabar una actividad de forma autónoma de forma muy fácil. Simplemente haciendo una doble pulsación en el botón que tiene comenzará a grabar, y después podrás descargarlo en tu teléfono. Si sólo quieres los datos de frecuencia cardíaca de tu entrenamiento es la opción ideal.

Se puede colocar en diversos lugares (incluso incorpora un adaptador para colocarlo en las gafas de natación y medir las pulsaciones en la frente), pero donde será más habitual verlo es en el antebrazo.

Aquí apenas está sujeto a movimiento o vibraciones y ofrece un rendimiento muy alto independientemente de cuál sea la actividad, incluyendo su uso en gimnasio o ciclismo.

Ver oferta en Amazon

Ver oferta en RunnerInn

Ver oferta en Wiggle

Wahoo TICKR Fit

Wahoo Tickr Fit

Es muy similar al Polar OH1+, salvo que no cuenta con la posibilidad de guardar el entrenamiento en su memoria. A cambio lo que ofrece es una autonomía mucho mayor, alcanzando 24 horas de uso.

Sólo optaría por el sensor de Wahoo si de verdad ese nivel de autonomía es necesario para tu caso (el OH1+ tiene 12 horas).

Ver oferta en Amazon

 

Espero que te haya quedado claro cuál es el funcionamiento de los pulsómetros y la diferencia en la medición directa ECG y la indirecta que hacen los de PPG. No obstante, si aún hay alguna duda, ahí tienes los comentarios para que no te quedes con esa duda pendiente.

Y con eso, ¡gracias por leer!

¿Quieres estar siempre informado?

Únete a la comunidad

Facebook

Twitter

Instagram

Strava

Suscribete

RSS

Publicaciones relacionadas

23 comentarios

  1. Buenos días, Eduardo.
    Muy interesante el artículo, muchas gracias.

    ¿Podrías recomendarme algún reloj en que pueda combinar la carrera ( que incluya cambios de ritmo) y el golf; y que tenga pantalla lo mas grande para ver bien números, etc.?

    Muchas gracias y saludos cordiales.
    Alfonso.

    1. Gracias Alfonso,

      Pues la opción sería el Garmin Fenix 6. Tiene perfil de Golf para poder ir anotando los golpes y detalles y, sobre todo, los mapas de los campos para conocer distancias a green y situación de obstáculos. La pantalla es más grande que en el 5 Plus y ese poquito más se deja notar.

      Si quieres que sea aún más grande, la otra opción sería el Fenix 6X. Pero ya dependerá del tamaño de tu muñeca…

  2. Siempre se aprende leyendo tus artículos Eduardo! Actualmente tengo un F6 y siempre hago mis entrenamientos con banda de pecho, vengo de un Forerunner 645M y me dio por comprar una banda de pecho (la barata del decathlon) y los cambios de FC para mis entrenos de series y crossfit fueron notables. Ahora estoy pensando en comprar una banda de mayor calidad (Garmin o Polar). ¿Notaré el cambio con algunas de estas bandas comparando con la del decathlon? Hablo de FC sin métricas avanzadas. Gracias. Saludos

    1. Gracias Andrés.

      Si percibes algún pico extraño que no debería estar presente en las gráficas sí vas a notar diferencia. En caso contrario y si no necesitas alguna de las funciones extra, no vas a notar nada diferente.

  3. Hola! Gracias por el artículo, precisamente estoy luchando con mi Garmin 6s porque siento que no mide correctamente: Cuando uso una treadmill del gimnasio, los valores son absurdamente diferentes. Quisiera comprar la banda para triatlón de Garmin, pero lo que no entiendo bien es si hay una especial para natación y otra para los dos deportes?. Te agradecería muchísimo si me puedes explicar bien esto para no equivocarme al hacer la compra.

  4. Buenas tardes Alfonso, recientemente me han regalado un Huawei Watch GT-DF4 modelo FTN-B19. Mi practica normal de deporte es el Trail – Running, pero solo me dio tiempo a utilizarlo un día. Esa medición en principio me pareció correcta en todo. Desde el confinamiento, el deporte q práctico, es bicicleta estática. No sé a q puede ser debido, pero la mayoría de los días, prácticamente al comienzo del ejercicio las pulsaciones se me van por encima de las 190 pulsaciones y hasta pasado entre 20 y 30 minutos, no se me baja a pulsaciones normales, a no ser q me pare totalmente unos 5 minutos y en ese tiempo bajen por debajo de 100 y entonces seguir con el ejercicio. Me gustaría q me dijeras si, para mi tipo de ejercicio q práctico normalmente es un buen pulsometro y también a q puede ser debido, lo q te comento de la Subida de pulsaciones al comienzo del ejercicio en la bici estática. Muchas gracias por anticipado.

    1. En general los relojes inteligentes de tipo generalista no cuentan con sensores de pulso fiables, están más pensados para un seguimiento de actividad que para un deporte intensivo como puede ser el trail

  5. Hola Eduardo
    Muy interesante el articulo.
    Me he comprado hace poco el SUUNTO 9 BARO
    Me parece un buen reloj, muchas funciones que aún estoy estudiando. Hecho en falta que tenga más pantallas de inicio, la de la hora. Por lo demás bien.
    Que opinas sobre el modelo?
    Gracias

  6. Muy buen artículo te felicito.
    Muchísimas gracias muy interesante y completísimo
    Yo no entreno con banda porque estoy empezando. Soy de Argentina y todo sale muy caro. Pero quiero llevar mi entrenamiento a otro nivel!
    Por ahora solo corro pero mi meta para este año es hacer un Ironman.
    He escuchado que hay app que se puede competir desde casa, de forma individual. Yo tengo un Garmin 245 music, que banda me recomendas comprar?

    1. Cualquiera de los sensores que he puesto en el artículo te funcionarán perfectamente con el FR245, tanto por Bluetooth como a través de ANT+. Si quieres algo económico, puedes optar por el HRM-Dual o el Polar H9

  7. Hola, Eduardo.

    Este análisis me ha venido como anillo al dedo.

    Tengo un Fenix 3 de abril 2016, dejando de funcionar el sensor HRM-Run en junio 2019 (aguantó bastante). Ese mismo mes lo cambié por un HRM-Tri y ayer dejó de funcionar. Después de muchas pruebas, entiendo es irrecuperable, aunque no sé qué le habrá ocurrido.

    Entreno para triatlón incorporando ejercicios de fuerza. Los datos en el agua, si bien con neopreno y el HRM-Tri eran interesantes, no los considero críticos. De ahí que, junto con la mala experiencia con este sensor, descarte comprarlo de nuevo.

    Teniendo en cuenta que seguramente a finales de año cambie el Fenix 3, no quiero gastarme mucho, con lo que descarto el HRM-Run u otros de Polar.

    Tengo la duda sobre si optar por el HRM-Dual, el Wahoo Tickr o el óptico Polar OH1+ (aunque no pueda vincular los datos de natación con Garmin Connect).

    Los dos primeros son algo más económicos y parece que en cuanto a fiabilidad el OH1+ está a la par (vello claro). Por favor, ¿podrías aconsejarme? Gracias por tu ayuda.

    1. Lo primero que deberías hacer es cambiar la pila, aunque supongo que eso ya lo habrás probado. Si tu sensor HRM-Tri es de junio de 2019 y conservas la factura de compra, todavía está en garantía. Te recomiendo que te pongas en contacto con Garmin para hacer el trámite de garantía y sustituir el sensor averiado.

      En cuanto a la otra duda, si en breve vas a cambiar ya lo harás a un modelo con sensor óptico. Ya tendrías la comodidad que te puede ofrecer el OH1, por lo que quizás por variedad de posibilidades optar por el HRM-Dual o el Wahoo fuese una buena idea.

      En cualquier caso ya te digo, intenta primero el trámite de garantía.

      1. Hola, Eduardo.

        Efectivamente, ya comprobé la pila. También el mismo sensor en otro Fenix, no funcionando. Por el contrario, otro sensor ne mi Fenix 3 sí lo hacía, con lo que concluiría que se ha estropeado.

        En cuanto a la garantía, escribí hoy a Garmin. Veremos su respuesta. Caso de ser satisfactoria puede demorarse la solución, por lo que planteaba adquirir uno.

        La duda pasa a ser doble, pues seguiría tus indicaciones por las razones que indicas. Pero si finalmente lo reparan o envían uno nuevo, pasaría a tener dos de banda…

        En cualquier caso, muchas gracias por tu tiempo.

        1. En condiciones normales el plazo de reemplazo es de una semana. Pero claro, no estamos en condiciones normales por lo que puede llevar algo más de tiempo.

          En caso de enviarlo lógicamente la opción del OH1+ cobra todo el interés.

          1. Hola, Eduardo.

            Después de tratarlo con Garmin y realizar los trámites, en cuestión de poco más de una semana ya tenía un nuevo sensor HRM-Tri. Un 10 por Garmin.

            Gracias.

  8. Hola Eduardo:
    ¡Excelente artículo, lo primero!
    Tengo un Polar Vantage M y suelo correr por la ciudad y alrededores (básicamente asfalto y senderos). A pesar de seguir las indicaciones de uso y tener buenas condiciones para uso (corre ajustada pero no cortando la circulación, separado a un dedo de la apófisis estiloides de cúbito y radio, no tengo tatuajes en la zona, tengo poco vello y piel clara, etc), no me dá lecturas reales (por ejemplo tratando muy despacio dónde puedo hablar y estoy muy cómodo, 165 ppm). Dicho lo cual, me gustaría dar el salto a un pulsómetro de pecho. En concreto, estoy entre dos pesos pesados: el Polar H10 y el Garmin HRM Run. Al parecer, por favor corrígeme si me equivoco, el Garmin tiene más funciones y el Polar es más exacto. Me lógica me dice que la compatibilidad será mejor con el Polar, ya que tengo esa marca. Por favor, ¿podrías arrojar un poco de luz en éste dilema de compra?
    Muchas gracias por tu tiempo y un cordial saludo,
    Tincho.

    1. No puedes usar el HRM-Run, porque no tiene Bluetooth y el Polar no puede sincronizar con sensores ANT+. Además, las funciones de métricas de carrera serían exclusivas para Garmin, por lo que no te aportarían tampoco nada.

      La opción por tanto es el H10, o el H9 si quieres ahorrar algo de dinero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A través de este formulario se tratan los datos con la única finalidad de poder gestionar tus comentarios.

Estos datos quedarán registrados en el servidor, salvo si marcas la casilla de suscripción al boletín de novedades que se almacenarán en la lista de Mailchimp (que también cumple con todas las leyes). En cualquier momento podrás solicitar tanto la baja de cualquiera de los correos como la eliminación de todos tus datos.

Para más información puedes comprobar la política de privacidad para tener más información de dónde, cómo y por qué almaceno tus datos.

Y perdón por el tocho, pero estoy obligado a ponerlo.

Botón volver arriba
es_ESEspañol
en_USEnglish es_ESEspañol
Cerrar
Cerrar