Inicio / Carreras / 26ª Media Maratón de Málaga
26 Media Maratón de Málaga

26ª Media Maratón de Málaga

Este pasado domingo se celebraba la Media Maratón de Málaga, y una vez más estaba inscrito para participar en ella. Con respecto al pasado año se corrió un poco más tarde, aún así es una fecha muy bien elegida pues aún no hace mucho calor y ya se ha pasado la época de vientos intensos, pero tampoco garantiza correr sin una brizna de aire.

Feria del corredor y recogida de dorsales

La recogida de dorsales y la feria del corredor se sitúa en el mismo punto de salida y llegada de la carrera: el Estadio Ciudad de Málaga. Este punto se convertía por tanto en el centro neurálgico absoluto para todo el fin de semana. Por allí pasaríamos alrededor de 7.500 almas a recoger nuestro dorsal junto con la bolsa del corredor

Al estadio se accedía por la misma puerta que usaríamos el domingo al finalizar la carrera, situado en uno de los laterales complejo.

26 Media Maratón de Málaga

Pero en lugar de entrar a la pista, la feria del corredor se situaba en los bajos del estadio.

26 Media Maratón de Málaga

Evidentemente la feria aún no está a la altura de las que ofrecen carreras de mayores dimensiones (maratones o medias en capitales como Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla), pero lo cierto es que ha mejorado con respecto a otros años. En todos los sentidos: exposición, ambiente, servicios, etc.

26 Media Maratón de Málaga

La ventaja de ser de los primeros en acudir es que aún no hay aglomeraciones, por lo que el proceso es mucho más rápido y tranquilo. El servicio por parte de los voluntarios en la zona de recogida de dorsales era rápido y efectivo, situado en la “calle” paralela a los puestos de la feria. En primer lugar se recogía el dorsal, clasificados por el tiempo objetivo en el que estimas terminar, correctamente ordenados para que el voluntario lo pudiese encontrar rápidamente.

26 Media Maratón de Málaga

Tras la recogida del dorsal se debía pasar a la segunda zona que, dependiendo de si la camiseta a recoger era talla L/XL o S/M, sería a izquierda o derecha. Yo recogía cuatro dorsales, así que me tocaba visitar ambos lados. Tras hacerte entrega de una “bolsa de la compra”, ibas pasando por los diferentes puntos para ir recogiendo todo hasta completar la bolsa del corredor: camiseta, una torta de aceite, una barrida de cereales, un brick de caldo, un par de cremas promocionales y algo de “papelería” publicitaria. Es decir, hice la compra. Por último todos salíamos por la zona de comprobación de los chips, donde se revisaba en la pantalla que los nombres que estaban grabados en cada chip correspondían con el número del dorsal.

No podían faltar los puntos donde hacerse fotos con el dorsal, muy típicas entre los corredores. Aunque a decir verdad la iluminación deja mucho que desear, más que un estadio parece una cueva. Claro, que la amenaza de lluvia no permitía colocar el dispositivo en el exterior, que sería lo más deseable.

26 Media Maratón de Málaga

Este año el trazado variaba ligeramente. Menos paseo marítimo y más carrera por el centro de Málaga. Y además, aumentaba también el número de avituallamientos.

26 Media Maratón de Málaga

Se ve regular, ¿verdad?. Lo dicho, la iluminación, que estaba más orientada a Altamira. Espera que hago una foto con flash…

26 Media Maratón de Málaga

Ahora mejor. Y tras echarle un ojo a los diferentes puestos que exponían (y ser capaz de aguantar la cartera en el bolsillo), de vuelta al coche a llenar el maletero.

26 Media Maratón de Málaga

¡Todo listo para el domingo!

La carrera

Si habéis ido siguiendo los entrenamientos que voy poniendo en los resúmenes semanales sabréis que llegaba algo escaso de preparación. Recién recuperado de una sobrecarga en la zona del gemelo y soleo de la pierna izquierda y bastante corto de kilómetros. De hecho, creo que puedo contar con los dedos de una mano las tiradas de más de 12 kilómetros que he hecho en lo que va de año. Y por si esto fuera poco, aquí os dejo una foto de lo que me cené el sábado.

26 Media Maratón de Málaga

Tortilla de Frenadol. Nada fuera de lo común, todos sabemos que los corredores llegamos a la línea de salida de cada carrera cargados de excusas 😉.

Así que el domingo tras un buen madrugón y un viajecito de 50 minutos, estábamos en la zona de salida. Ya comenzaba a tomar color y a llenarse de corredores, cada uno de nosotros con un objetivo y una ilusión entre manos. Y todos ellos igual de importantes, tanto los que iban con intención de pelear la victoria como los que buscaban terminar su primera media en el tiempo máximo de 2h30m.

Tras el obligatorio calentamiento nos fuimos dirigiendo a los corrales de salida. En primer lugar federados y sub 1:15h, y a partir de ahí los demás. Que en teoría deberían entrar ordenados por color de dorsal, pero allí había gente con dorsal de todos los colores. No os cuento nada que no sepáis…

La prueba dio comienzo en cuanto el reloj marcó las 9:30, con puntualidad británica. Mi carrera comenzaría 30 segundos más tarde, lo que tardó en que fluyera el río de gente desde donde me había ubicado en el cajón hasta la línea de salida, donde estaba la primera manta que leía el chip y marca así el inicio de tu cronómetro particular.

En Málaga el inicio siempre es complicado. La carrera parte de una avenida muy ancha con mucho espacio para correr con hasta 4 carriles y una acera disponibles. Pero a los pocos metros tenemos una rotonda que aunque es bastante amplia, todo el mundo prefiere trazar por el interior. Unos 300 metros después hay otra rotonda antes de acceder al puente que cruza la antigua N-340, que crea un segundo embudo. Y tras cruzar dicho puente llega una tercera rotonda donde para rematar la faena hay un giro de 180º. Por supuesto, al dar la vuelta volvemos a recorrer las mismas rotondas, y 7.500 corredores entre tantas rotondas crea atascos sí o sí, sobre todo si la separación de ritmos y ubicación de liebres no está bien organizada (de esto ya hablaré más adelante, porque necesita mejorar MUCHO). Hasta 6 rotondas en los 4 kilómetros iniciales. Demasiadas dificultades.

Volviendo a mi carrera, el objetivo que marcado era un tiempo de 1h35m, lo que equivalía a intentar un ritmo constante de 4:30. Pues ya con las aglomeraciones del primer kilómetro perdía casi 20 segundos, a los cuales sumé otros 10 segundos del siguiente kilómetro. Tras pasar de vuelta por delante del estadio la carrera ya se había abierto lo suficiente para poder empezar a correr cómodo e intentar buscar un ritmo estable, pero aquí ya llevaba 40 segundos que tenía que buscar recuperar más adelante. O eso era lo que yo pensaba…

26 Media Maratón de Málaga

Todavía era pronto, pero ya comencé a notar que no era mi día. No corría cómodo, me faltaba soltura y sobre todo me molestaba la garganta bastante irritada del resfriado del día anterior. A pesar de esto los tiempos marcados rondaban ya los 4:30 buscados, segundo arriba o abajo. Esa falta de soltura lo achacaba a que estaba algo frío y falto de ritmo, pero ya en ese momento descarté la posibilidad de bajar del 1h35m.

El segundo avituallamiento, en el kilómetro 10, se me atragantó. Tras tomar un gel y beber un poco de agua, eché mano de las pastillas de sales que llevaba en una bolsita zip. Con las manos mojadas y sujetando la botella de agua, intentaba abrir la bolsa mientras seguía corriendo intentando no perder mucho el compás del ritmo, pero no conseguía abrir la maldita bolsa. Una mano, la otra, secar la palma… Al final tuve que optar por tirarle un mordisco y rasgar la bolsa por la mitad para tomarme la dichosa pastilla. Más segundos que cargaba en la mochila.

Sobre el kilómetro 12 entrábamos en el centro de Málaga y aquí comenzaba el nuevo trazado de este año, subiendo por la calle Molina Lario y dejando a la derecha la catedral. En esta zona había algo más de ambiente por parte del público pero, aún así, una carrera muy fría. Al menos el nuevo trazado es más entretenido, por haber más variedad de calles, pero toda la zona del centro son toboganes de falso llano. Esa típica calle que cuando estás paseando te parece que es totalmente llana pero que cuando vas corriendo te das cuenta que no. Y entre giros y cuestas, algún que otro segundo seguía cayendo en el debe, que ya estaba tomando un tamaño considerable. Ya no importaba, sabía que no iba a conseguir el objetivo marcado, pero aún había mucho margen para darle un buen mordisco a mi marca personal en media maratón.

A la salida de la Plaza de la Merced ya me llegó la primera sensación de que, definitivamente, no iba a ser un buen día. Y es que me entró frío. Sí. Corriendo un 10 de abril en Málaga. A 170 pulsaciones por minuto. Y yo, que tenía frío. Lo achaqué a que estábamos a la sombra.

Tras terminar el tobogán de subida por las céntricas calles de Málaga tocaban unos pocos metros negativos hasta llegar al Puente de la Esperanza. Aproveché a recuperar algo de sensaciones al sol, como los lagartos. Pero en ese punto comenzaba otra zona que picaba ligeramente hacia arriba hasta terminar en el Puente de las Américas, que crucé sin pena ni gloria. Kilómetro 15 y poca carrera quedaba por delante, era el momento de decidir la estrategia desde allí hasta el final.

Decidí esperar a salir otra vez al paseo marítimo para bajar un poco el ritmo y ver cuántos segundos conseguía sacarme de la mochila, apretando con moderación, porque la inactividad de la lesión ya empezaba a pasar factura y notaba falta de gasolina en las piernas.

Tras una última zona de toboganes llegaba a la Avenida de Juan XXIII, donde volví a tener frío, pero esta vez seguido de mala sensación en general, de debilidad. Sumado al agotamiento en los cuádriceps sabía que no auguraba nada bueno. Momento que aproveché para tomar un segundo gel y un trozo de fruta, y también para decidir que en lugar de apretar un poco el ritmo, sería mejor relajarlo hasta 4:45 con la intención de terminar de forma cómoda la prueba.

Pero no contaba con que al salir al paseo marítimo nos íbamos a encontrar el viento de cara. No era un vendaval ni mucho menos, pero desmoralizado, fatigado y con malas sensaciones, cualquier brizna de aire te mina la moral. Y a mi me partió en dos.

Kilómetro 18, todavía 3 por delante en una recta con viento en contra. Me adelantaban por la izquierda y por la derecha en una zona donde yo el año pasado iba volando rebasando a cientos de corredores. Aún me quedaban tres kilómetros de sufrimiento por delante, y mi ritmo iba cayendo en barrena: 4:47, 4:57, hasta llegar al 5:09 en el kilómetro 20. Estaba francamente cansado, pero sobre todo desanimado psicológicamente. Miro tiempo total y empiezo a hacer cálculos, todavía estaba en rango de mejorar mi marca arañando unos segundos, así que lejos de esprintar, al menos intento parar la sangría de tiempo que llevaba en el último tramo.

La recta hasta llegar al estadio no se hizo tan larga como los kilómetros anteriores, pero verlo en la distancia y que tarde tanto en acercarse se hace eterno. Finalmente consigo encarar la curva de entrada al estadio, aquí ya con bastante más público animando. Echo lo poco que quedaba en el depósito y cruzo la meta lo más dignamente posible.

26 Media Maratón de Málaga

Y de la línea de meta recogiendo medalla a una larga cola para reponer algo de líquido. Y tras hacerlo, repito la técnica del lagarto.

26 Media Maratón de Málaga

Tiempo final en 1:39:54, lo que supone 16 segundos por encima de mi mejor marca en media maratón. Hay que ser positivo, así que a pesar de haber tenido un mal día en general, me quedo con lo siguiente:

  • Ninguna molestia en el gemelo afectado por la lesión. Ni durante la carrera ni principalmente días después (más allá de leves agujetas).
  • A pesar de haber tenido un día bastante malo en general, haber perdido tiempo en la salida y, sobre todo, en los últimos 4 kilómetros donde ya tenía sensación de ir arrastrándome, me he quedado a 16 segundos de bajar mi marca.
  • En un mal día he podido mantener un ritmo acorde al objetivo durante unos 15 kilómetros, sin haber hecho más de una o dos tiradas largas en los últimos meses y viniendo de una lesión que me ha tenido un tiempo sin correr.

Así que tendré que hacer balance positivo a pesar de todo. Y es que teniendo en cuenta todos los detalles tampoco se dio tan mal. Siempre nos quedamos con las sensaciones del momento, pero visto en perspectiva no fue una actuación tan mala dadas las circunstancias.

De todas formas estas experiencias lo que dejan son ganas de revancha. ¿Lo siguiente en el calendario? un triatlón sprint en mayo y un olímpico sin drafting (y con mucha pendiente) para junio. ¡A entrenar!

Media Maratón de Málaga, cosas a mejorar

En general la Media Maratón de Málaga es una prueba que funciona muy bien, tanto desde el punto de vista organizativo como a nivel institucional. Y eso a pesar de haber aumentado casi un 50% la participación de un año a otro. Muchísimos voluntarios que desinteresadamente ayudan en cada avituallamiento, mucha policía y protección civil, varios puntos medicalizados, bicicletas con asistencia…

Los corredores estamos en todo momento arropados por la organización y creo que a la inmensa mayoría no nos faltó de nada. No se cómo andarían los avituallamientos al paso de los últimos corredores, pero salvo el avituallamiento de fruta no he leído ningún comentario negativo al respecto.

Aún así hay cosas que creo deberían revisarse para sucesivas ediciones, sobre todo si se sigue teniendo la intención de que la prueba siga creciendo en tamaño e importancia en el calendario de medias maratones en España.

Salida

Lo primero que hay que revisar es la salida. Y creo que es lo más importante, porque no hacerlo hará muy difícil que la prueba continúe creciendo. Demasiadas rotondas, giros y estrechamientos en el inicio de la carrera.

26 Media Maratón de Málaga

Sé que no es fácil buscar otra solución, sobre todo si se quiere seguir manteniendo la llegada en el estadio de atletismo. Y no voy a negar que la imagen del puente cubierta de corredores es muy impactante, pero es muy difícil canalizar tantísima gente a través de los continuos embudos.

Organización de los cajones

Este año, si no recuerdo mal, se han ampliado los cajones de salida para ordenar a los diferentes corredores según su tiempo. El problema es el de siempre, que al final la gente no hace caso. Sí, el acceso a los cajones de salida está vallado, pero sólo por uno de los lados. Al igual que yo, muchos otros corredores estaban calentando en la carretera paralela a la salida (en la zona del marcador del kilómetro tres de la imagen de más arriba) y, a la hora de entrar en la zona de salida, simplemente accedimos al cajón saltando la mediana. Y aquí no había control de acceso de ningún tipo.

Yo me coloqué en el cajón correspondiente al color de mi dorsal (sub 1h35m). Pero a mi alrededor veía gente que llevaba dorsales de otros colores que estaban allí bien por desconocimiento o bien porque simplemente “se habían colado”. Recuerdo, da igual cuánto tardes en pasar la línea de salida, tu tiempo oficial comienza cuando tu chip pasa por ella.

Salida por oleadas

Si juntamos los dos puntos anteriores, creo que es hora de pensar en realizar salidas por oleadas. Por ejemplo una primera salida para sub 1h45m y cinco minutos después el resto. Menos aglomeración inicial, más espacio para correr, más fácil para los voluntarios en el primer avituallamiento. Todo son ventajas.

Liebres

La labor de las liebres es encomiable. Sacrifican su carrera para ayudar a otros corredores a cumplir sus objetivos. Marcan el ritmo (y clavan el tiempo), y dan indicaciones a los menos experimentados, sabiendo perfectamente cuándo deben o no deben apretar. Avisan de los avituallamientos y, en definitiva, son claves para la organización de la competición de muchos corredores.

Es así siempre que estén bien organizados y que tengan claro a qué van. Si salen como han salido este año (cosa que también ocurrió el pasado año) no sólo no sirven para hacer su propósito, sino que se convierten en un estorbo para el resto de corredores. Y es que si estás clasificando corredores en los cajones de salida, ¿por qué salen todas las liebres juntas?. ¿Qué hace la liebre de 2h partiendo desde el cajón de sub 1h15m?. ¿Cómo ayuda a los corredores que se han colocado correctamente en su cajón que entre ellos y la liebre de su tiempo objetivo haya 4.000 corredores?.

En definitiva, ¿por qué las liebres salen agrupadas y desde el cajón de sub 1h15m?. Son cosas que jamás entenderé, y como muestra nada mejor que estas imágenes, donde podéis ver que incluso la liebre de 1h45m va por delante de la de 1h30m (!!!).

Liebres Media Maratón de Málaga

Liebres Media Maratón de Málaga

Liebres Media Maratón de Málaga

Colocar cada liebre en su lugar es muy sencillo. Y al hacerlo también ordenarás correctamente a todos esos corredores despistados que se han aproximado lo más posible a la línea de salida para estar cerca de su liebre y no perderla de vista, simplemente porque quieren hacer la carrera guiados por ellos. Lo que no es normal es que en el kilómetro 4 esté adelantando a la liebre de 1h50m.

Salida del estadio

Los que hemos ido a ver en alguna ocasión un partido de baloncesto sabemos lo que es salir de allí… Una ratonera, en cuanto los coches comienzan a llegar a las diferentes rotondas, semáforos y demás trampas de circulación se colapsa totalmente. Y eso que este año los corredores locales podían usar el metro de forma gratuita. Yo no tuve problemas en salir por debajo del puente, pero si se optaba por girar en la raqueta desde la propia Carretera de Cádiz escapar de allí podía llevar de 30 a 40 minutos de espera.

Público

La media de Málaga es una carrera fría, y no precisamente por la temperatura de la ciudad. Apenas hay ambientación por la calle, ni siquiera en el centro. Y si por allí se veía algo más de trasiego era porque había un crucero atracado en el puerto y había “guiris” turisteando, pero nada más. Falta sacar gente a la calle, ambientar la ciudad para que los que no corren sí tengan interés para acercarse a animar e involucrarse con las diferentes carreras, o al menos las más grandes y que más turismo son susceptibles de atraer (media maratón y maratón).

Recuerdo con envidia cómo se vuelca Valencia con su maratón. Con más de 40 bandas de música y con gente en la calle en todos y cada uno de los barrios por los que transcurre el recorrido. Cómo ese mismo público se agolpa desde el kilómetro 35 hasta la meta llevándote en volandas. Ese último kilómetro que más parece la subida al Tourmalet que el final de una maratón.

El público malagueño no es así. ¿Cómo lo han conseguido en Valencia?. Ni idea, pero en Málaga hay que hacer algo para que la ciudad se vuelque con sus pruebas deportivas. No sólo por los que corremos, sino porque si se consigue una carrera acogedora para el turista y crece en importancia y número de corredores, son muchos miles de corredores a los que hay que dar de comer, de beber, alojar y divertir. No son sólo 2 o 3 horas de colorido en las calles, es una cantidad enorme de dinero que se puede conseguir. Y eso hay que explotarlo.

¡Gracias por leer!

* Foto de cabecera: Diario Sur

Deja tu respuesta

2 comentarios En "26ª Media Maratón de Málaga"

avatar
Ordenar por:   últimos | primeros | más votados
Chus
Suscriptor

Te doy una razón para lo del público. Tú llegaste a meta sobre las once de la mañana de un domingo. No es muy motivante levantarse (salir de casa) temprano un domingo para ir a animar a unos desconocidos corriendo.
En Gijón se corre el sábado por la tarde y suele haber bastante ambiente siendo una carrera relativamente pequeña y de poco prestigio.
Enhorabuena por la carrera.

wpDiscuz