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Variabilidad de frecuencia cardíaca – Todo lo que debes saber

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La variabilidad de frecuencia cardíaca, VFC o HRV es cada vez más común en todos los dispositivos. Algunos lo registran de forma automática, otros de forma manual… pero más allá de tener el dato concreto, ¿sabes qué hacer con él y qué significa exactamente?

He preparado un vídeo en el que trato de responder preguntas y dar un poco de claridad a qué significa exactamente la variabilidad de frecuencia cardíaca, junto con algunos ejemplos prácticos. Pero quizás, antes de todo eso, está la pregunta fundamental.

¿Qué es la variabilidad de frecuencia cardíaca, VFC o HRV?

Se trata de la variabilidad que existe entre los latidos del corazón, y es la manera más práctica y no invasiva de ver cómo respondemos frente al estrés. Y por responder al estrés no me refiero a entrenamientos, o no sólo a lo que son entrenamientos.

Porque el entrenamiento sólo es un factor más, la variabilidad de frecuencia cardíaca también se verá afectada por cambios en tu rutina, si has pasado una mala noche, situaciones generales de estrés, etc.

Algo que debes tener en cuenta y que es de la máxima importancia: la variabilidad de frecuencia cardíaca es total y absolutamente personal. Cada individuo tiene un rango y no se puede comparar entre diferentes personas. Todo tiene que compararse con uno mismo y en función de en qué momento nos encontramos

Como normal general, si el tiempo entre latidos es alto significa que estamos bien recuperados y con una salud normal. Si baja en principio no hay por qué preocuparse, pero debes saber interpretarlo para ver qué es lo que nos está indicando.

Cómo se puede medir la variabilidad de frecuencia cardíaca

Hay multitud de maneras. La mayor parte de relojes modernos ya lo incluyen de forma manual o automática. Puedes hacer una medición puntual nada más levantarte, o que haga la medición durante la noche.

Pero no sólo está presente en relojes. Otros dispositivos como Oura o Whoop están creados específicamente para esto. Y también hay aplicaciones que lo pueden hacer gracias a un sensor de pulso externo, o incluso con la cámara del teléfono.

IMPORTANTE – todos los registros que hagas deben hacerse siempre bajo las mismas condiciones, para que los datos puedan ser comparables. De nada sirve que un día te tomes la medida recién levantado y tres días después lo hagas antes de comer.

Interpretar la variabilidad de frecuencia cardíaca

Ya tienes mediciones de variabilidad de frecuencia cardíaca, ¿y ahora qué? Debes saber interpretarlos, y darles la importancia relativa que tienen. Porque lejos de ser el factor determinante a la hora de decidir si entrenar o no, debes tomarlo como un mero indicador más dentro de muchas otras variables.

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Imagina que un día te levantas y ves un registro bajo de variabilidad de frecuencia cardíaca. ¿Puedes entrenar?

Lo primero que debes tener en cuenta es que un registro único por sí mismo no es indicativo de nada, puede ser debido a múltiples factores. Con la variabilidad de frecuencia cardíaca lo que importa es la TENDENCIA.

Con un único dato bajo tendrás que preguntarte por qué. Quizás has bebido alcohol o no has descansado todo lo debido la noche anterior. O estés en una época de estrés en el trabajo. Y principalmente, cualquier cambio en tu rutina diaria, por pequeño que sea.

Todo eso puede hacer que la variabilidad de frecuencia cardíaca baje y no quiere decir que no estés en situación de entrenar fuerte.

Qué hacer si ha bajado la variabilidad de frecuencia cardíaca

Por cómico que parezca, lo primero es «no entrar en pánico».

Primero de todo, escucha a tu cuerpo. Nadie te conoce mejor que tú, eres el único que puede determinar si estás en condiciones de hacer un 8×1000. Si no tienes buenas sensaciones, quizás el dato confirme ese hecho.

O tal vez es todo lo contrario, te sientes estupendamente pero ha bajado la variabilidad de frecuencia cardíaca. Pues no te preocupes, sal a entrenar y a darlo todo.

Lo segundo que debes hacer es fiarte de tu entrenador, si es que lo tienes. Te ha marcado un plan de entrenamiento y hay momentos de carga y de asimilación de la carga. Si tienes buenas sensaciones y estás en pleno ciclo de carga, confía en él/ella porque sabe perfectamente lo que está haciendo. Incluso aunque haya bajado la variabilidad de frecuencia cardíaca.

RECUERDA QUE LO IMPORTANTE ES LA TENDENCIA. Y cuanto más cantidad de datos puedas coleccionar, mejor conocimiento tendrás de tu cuerpo y de lo que significa esta métrica.

 

Éstas son las claves fundamentales que debes conocer. En el vídeo te he dejado algunos detalles adicionales, junto con «ejemplos prácticos» para que puedas ver cómo es una caída de variabilidad de frecuencia cardíaca y lo que debes tener en cuenta. Pero tal y como digo en el vídeo, si te quedan dudas pregunta en los comentarios, ¡que para eso están!

Eduardo Mateos

Con más de 25 años inmerso en el mundo de la tecnología, y más de una década dedicada específicamente a la tecnología deportiva, Eduardo va más allá de los análisis superficiales. Ha invertido tiempo significativo en utilizar, probar y desentrañar cada componente. Como triatleta de larga distancia, su vida gira en torno a la natación, la carrera y el ciclismo, actividades que no solo definen su pasión sino que también lo impulsan a comprender a fondo cómo la tecnología puede potenciar el rendimiento deportivo. Esta dedicación le ha permitido fusionar la experiencia tecnológica con su amor por el deporte. El compromiso de Eduardo con la calidad y la autenticidad se refleja en cada análisis y review publicada, proporcionando información valiosa respaldada por años de experiencia práctica y análisis detallado.

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