Polar acaba de anunciar el Street X, un reloj denominado por Polar como “deportivo urbano” a 249 euros. Ese precio es el dato más importante del anuncio. Por fin Polar vuelve a bajar al barro y a pelear en el rango de precios que más éxitos les ha dado en toda su historia (Polar M400 y M430 fueron unos grandes éxitos precisamente por eso).
La estética tipo Casio G-Shock es todo un acierto. Garmin ya confirmó con su gama Instinct que al público le gusta ese tipo de reloj, incluso aunque no necesiten para nada la dureza que aporta ese tipo de carcasa “oversize”.
Y mejor noticia aún, el primer Polar con linterna LED integrada. En un reloj considerado urbano, lo que también reafirma mi opinión que originalmente la linterna en el reloj nació para su uso en el mundo outdoor, pero que la realidad es que donde es más útil es en el día a día.
Contenido Polar Street X es la nueva propuesta de Polar, con un enfoque claro en el uso en entorno urbano y gimnasio, incluso aunque su estética pueda hacernos pensar que se trata de un reloj de aventura.Polar Street X
Funcionamiento global - 7.5
Posibilidades de entrenamiento - 8
Plataforma y aplicaciones - 7.5
Autonomía - 7.5
Acabados y comodidad - 7.5
Relación precio/prestaciones - 8
7.7
TOTAL
Lo mejor
- Linterna LED
- Precio competitivo
- Una estética que el mercado demanda
Necesita mejorar
- Seguimos a la espera de novedades de software
- Sin mapas
- Sin recepción de satélite doble banda
Especificaciones Polar Street X
Vamos antes de nada con el listado de especificaciones completas del nuevo Polar Street X.
- Pantalla táctil AMOLED táctil de 1,28″ con Gorilla Glass 3
- Resolución 416×416
- Sensor de luz ambiental para ajustar el brillo de pantalla
- Cuerpo y bisel de plástico
- Dimensiones: 45 x 45 x 13,8 mm
- Peso: 48g con correa, 28g sin correa
- GPS monobanda con cinco constelaciones
- Sensor de pulso óptico Precision Prime gen 3.5 (no tiene SpO2 ni ECG)
- Medición de temperatura de la piel
- Altímetro barométrico y brújula magnética
- Certificación MIL-STD-810H. Temperatura de operación de -20°C a +50°C
- Autonomía: 10 días en modo reloj, 43 horas en modo GPS Performance, 170 horas en modo Eco
- Batería de 385 mAh Li-Pol recargable
- Almacenamiento interno: 32 MB
- Linterna con LED dedicado, blanca con modo luz roja
- Resistencia al agua WR50 (50 metros)
- Colores disponibles: Night Black, Snow White, Forest Green
- Precio: 249,90 euros
No son unas especificaciones que llamen la atención, pero no tienen que hacerlo. El objetivo de Polar con este reloj es presentar un reloj con una plataforma madura, todas las prestaciones que puede demandar un deportista que va a hacer uso del reloj en ciudad y/o gimnasio y con una estética diferente. Y eso lo cumple a la perfección.
Polar vuelve a pelear en precio
Durante los últimos años Polar ha estado en una posición incómoda por una muy mala elección de precio de venta, no sólo respecto a su producto, también respecto a su competencia. Tampoco ayuda la lenta implantación de novedades en su software que, si miramos a la competencia, dejan a la marca en un mal lugar.
El Street X rompe esa dinámica. A 249 euros entra en el rango de modelos enfocados a un segmento de usuarios similar como el COROS PACE 4 o el Suunto Run. Además, el hecho de contar con linterna integrada hace que permita destacar por encima de ellos, más allá de su estética diferencial.
El punto de referencia dentro del propio catálogo es el Vantage M3, que ronda los 349 euros. La diferencia de software entre ambos es mínima: los dos tienen Polar Flow con las mismas funciones de entrenamiento (Training Load Pro, FitSpark, FuelWise, Recovery Pro), los dos tienen sensor óptico Precision Prime.
Lo que separa al Street X del Vantage M3 es el hardware: GPS monobanda frente a multibanda, plástico frente a acero inoxidable en el bisel, 32 MB frente a 32 GB de almacenamiento, y a cambio la linterna LED y la certificación MIL-STD-810H que el Vantage M3 no tiene. El Street X también gana en batería: 10 días en modo reloj frente a 7, y 43 horas con uso monobanda frente a 30.
Polar Precision Prime para el sensor de pulso óptico
Polar equipa el Street X con Precision Prime en lugar de su última versión, el Polar Elixir que lleva el Vantage M3. Desde un punto de vista comercial tiene lógica: cuando el software es prácticamente idéntico entre dos relojes de la misma marca, hay que crear alguna diferencia a nivel de hardware. Si el Street X llevara el mismo sensor que el Vantage M3, la justificación de pagar 100 euros más por el M3 se reduciría todavía más.
Dicho esto, la generación del sensor no es automáticamente sinónimo de mejor rendimiento en uso real. El Precision Prime tiene un historial largo y probado en los relojes de Polar, y en mi caso particular me ha funcionado mejor que el Polar Elixir.

Eso sí, montar el sensor antiguo significa que el reloj no dispone de medición ECG. No todo el mundo lo quiere o lo necesita, pero es algo que debes conocer.
Diseño rugerizado y linterna LED
La estética del Polar Street X viene inspirada claramente por los Casio G-Shock. Un diseño grande, tosco, con aspecto muy duradero. Y precisamente eso es lo que hizo de estos relojes de Casio unos grandes superventas.
Garmin lo supo leer hace unos años, cuando lanzó los Instinct con ese mismo tipo de estética. Un cuerpo 100% plástico pero sobredimensionado en todos los sentidos. Duradero y con esa imagen “ruda” que el reloj quiere dar.

El Street X tiene un perfil claramente influenciado por estos modelos: cuerpo pensado para aguantar, botones elevados y texturizados para uso con guantes o manos húmedas, chasis con distribución de impactos. La certificación MIL-STD-810H cubre caídas, golpes y temperaturas extremas, y es más exigente que un IP68 estándar.
La linterna merece también mención especial. Por primera vez en un reloj de Polar tenemos una linterna dedicada, con luz LED blanca para iluminar (y para hacer que nos vean por la noche, no lo olvides), y una luz roja para usar cuando no quieres deslumbrar en exceso.

Este último modo es útil en tiendas de campaña… o en cosas tan cotidianas como levantarte por la noche al baño sin deslumbrar a tu pareja.
Polar Street X vs Vantage M3
A continuación te dejo tabla comparativa entre ambos modelos para que veas qué les diferencia (poco), y cuánto tienen en común (casi todo).
| Street X | Vantage M3 | |
|---|---|---|
| Precio | 249€ | 349€ |
| GPS | Monobanda (5 sistemas) | Multibanda (L1+L5) |
| Pantalla | AMOLED 1,28″ | AMOLED 1,28″ |
| Bisel | Plástico | Acero inoxidable |
| Cristal | Gorilla Glass 3 | Gorilla Glass |
| Sensor óptico | Polar Precision Prime | Polar Elixir |
| ECG / SpO2 | No | Sí |
| Linterna LED | Sí (blanca + roja) | No |
| MIL-STD-810H | Sí | No |
| Almacenamiento | 32 MB | 32 GB |
| Mapas offline | No | Sí |
| Autonomía smartwatch | 10 días | 7 días |
| Autonomía GPS | 43h | 30h |
| Software Polar Flow | Idéntico | Idéntico |
| Peso total | 48g | 53g |
El GPS monobanda es la limitación más relevante. En entornos urbanos densos, entre edificios altos, el posicionamiento puede ser menos preciso que en relojes con doble frecuencia como el Vantage M3. Para un corredor que priorice los resultados precisos en entorno urbano puede ser importante y hay que tenerlo en cuenta.
Tampoco tiene almacenamiento para música ni mapas offline. Esto quizá choca un poco con esa estética rugerizada que parece llamar al uso outdoor. Pero insisto, los Casio G-Shock nos han demostrado que más que un reloj de uso en condiciones extremas se ha utilizado más como un elemento de moda.
Los 32 MB cubren datos de entrenamiento y nada más. Y no hay pulsioximetría ni ECG. Para el perfil al que va dirigido (deportista urbano que combina gimnasio, carrera por ciudad y uso diario) esas ausencias probablemente no son determinantes.
Opinión Polar Street X
El Street X es un movimiento estratégico claro. Polar no intenta competir con el Fenix ni con el Vantage V3, sino entrar en la franja de precio donde se concentra la mayor parte del volumen de mercado. El ecosistema de Polar Flow es uno de los más completos en análisis de entrenamiento y recuperación, y esa es la baza que juega Polar con este modelo.
¿Qué nos falta? La pelea de siempre, actualizaciones a nivel de software tanto para relojes como para la aplicación. Para esta última Polar ha prometido novedades a lo largo de 2026, pero sus relojes necesitan recibir también alguna actualización de funciones, pues hace bastante tiempo que el desarrollo está parado.
Queda pendiente ver cómo se comporta el GPS monobanda en uso real en ciudad, qué precisión ofrece el sensor óptico en entrenamientos de intensidad con un reloj de mayor volumen -aunque no es pesado- y si la batería declarada se cumple en condiciones normales.
Pero sólo con haber bajado el precio de acceso al modelo ya supone una victoria para el usuario final.
¡Gracias por leer!
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Me parece una opción muy interesante y no solo como GPS urbano …..de ciclomputadores mejor no hablamos verdad? Parece que eso ya es historia
Por el momento no parece que piensen en volver a ese mercado