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Polar M600

Polar M600, reloj GPS de entrenamiento con Android Wear | Análisis completo

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El Polar M600 es un reloj único en su especie. No es el único con Android Wear, pero sí es el primero creado por una compañía dedicada al deporte como es Polar. No es un detalle nimio. Tener un smartwatch con receptor GPS y sensor de pulso óptico es relativamente sencillo para cualquier fabricante. Hacerlo ofreciendo la experiencia de uso y la plataforma de análisis de entrenamiento de Polar no lo es.

Es en este punto en el que el Polar M600 puede hacer palidecer a cualquier otro reloj inteligente, ya sea Apple Watch o cualquiera de las propuestas de Google hasta el momento. Y es que el as en la manga de Polar es la integración entre un reloj con Android Wear y su plataforma de entrenamiento Flow.

El reloj de esta prueba ha sido cedido temporalmente por parte de Polar. Una vez completada se lo enviaré de vuelta. Es importante que entiendas esto, porque las pruebas que realizo y mis opiniones de los productos son totalmente independientes, no hay remuneración de ningún tipo por parte de las marcas.

Recuerda que si quieres mostrar tu gratitud por las pruebas que realizo y quieres ayudar a soportar la página, puedes comprar el reloj a través de lo enlaces que facilito. De esa manera recibo una pequeña comisión por cada reloj, que es lo que permite que continúe esta página web y cubre parte del trabajo realizo en ella.

Llevo unas semanas de prueba con el Polar M600, usándolo tanto con Android como con iPhone, así que ya tengo bastante claro en qué destaca el M600 y de cuáles son sus puntos débiles. Acompáñame en la prueba y te cuento lo mejor y lo peor del M600.

Desempaquetado

Vaya, vaya. Un reloj nuevecito dentro de su caja. ¿Qué nos pide el cuerpo? ¡Abrirla!

Polar M600

Y mientras buscas por dónde se abre, lo primero que podrás comprobar es que no es un reloj GPS normal. No, ¡este tiene Android Wear!

Polar M600

Mucha caja para poco contenido, parece ser… Dentro sólo encontrarás el reloj con su cable de carga. Y un manual de instrucciones que ya he tirado en alguna parte. Tu puedes hacer lo mismo, en esta prueba te explicaré más cosas que las que podrás encontrar en el.

Polar M600

La correa tiene doble cierre y doble pasador, para asegurarte que no vayas a perderlo.

Polar M600

El Polar M600 tiene un nuevo sensor de pulso. Es diferente a lo que hemos visto anteriormente en otros dispositivos de Polar, ni siquiera parecido a lo que ofrecen otras marcas. Y es que ahora lo han rodeado de 6 LEDs de color verde, cuando lo habitual son tres. Que no sea por falta de iluminación…

En cuanto al conector de carga, es propietario (evitando conectores internos como el microUSB del Polar M400 que a muchos ha terminado dando problemas a largo plazo). Es similar al del Polar V800, pero no es el mismo.

Polar M600

La pantalla es táctil, y la usarás para moverte por todos los menús del reloj. Pero disponemos de dos botones. El del lado izquierdo sirve para encender y apagar la pantalla, o bien para volver a la pantalla principal en cualquier momento. Adicionalmente, dos toques activarán el “modo cine”.

El que se encuentra debajo de la pantalla le llamaremos botón del “universo Polar”. Cuando lo presionas entras directamente en la aplicación de entrenamiento Polar. También tiene otras funciones como marcar vueltas manuales mientras estás entrenando.

Polar M600

La correa se puede retirar fácilmente, para poderla sustituir por otra diferente. A lo largo de 2017 habrá más opciones en cuanto a colores, por el momento sólo está disponible en blanco o negro. El color rojo será la primera opción disponible.

Polar M600

Lo cierto es que el reloj resulta algo voluminoso, pero es más por el efecto óptico de su diseño que por el tamaño en sí (no es mucho más grande que un Forerunner 35, por ejemplo).

Y así es como cargarás el reloj. El conector es magnético, por lo que es muy sencillo de colocar en su lugar.

Polar M600

Y sí, la correa negra es un auténtico imán de pelusas. Pero como es de silicona podrás lavarla cuantas veces quieras.

El Polar M600, con Android Wear

Lo primero que destaca del Polar M600 es que se trata de un reloj con Android Wear. Es lo que le diferencia del resto de relojes de entrenamiento y lo que lo hace único.

Contar con un sistema operativo como el de Google permite ampliar tremendamente las posibilidades que ofrece. No es un reloj GPS con notificaciones. No, estamos ante un reloj inteligente completo, que además permite usarlo durante tus entrenamientos.

En cuanto a su lado Android Wear, el Polar M600 no se desmarca mucho del resto de opciones disponibles con este sistema operativo. En todos ellos la personalización se limita a esferas de la hora y a alguna aplicación específica que pueda incluir el fabricante, manteniendo una estructura de menú muy similar.

En el caso de Polar, incluye dos esferas específicas que combinan la hora con los datos del monitor de actividad.

Polar M600

Y por supuesto la aplicación de entrenamiento de Polar, que es la parte más destacada de su desarrollo,. Pero eso ya lo veremos con más detalle en su sección correspondiente, no quieras adelantarte a los acontecimientos.
Polar M600 - Flow

Como reloj Android Wear que es, la funcionalidad con su sistema operativo análogo Android es muy amplia. Mostrar notificaciones e interactuar con ellas, enviar mensajes con la voz, hacer consultas a Google Now o incluso reproducir música almacenada en el reloj sin necesitar del teléfono para ello (dispones de algo más de 2GB para música y aplicaciones). También tenemos una aplicación de seguimiento de actividad como Fit, pero simplemente es un espejo de la actividad que registra la aplicación de Polar.

Polar M600 - Google Fit

En el teléfono es necesario instalar la aplicación de Android Wear. Se descarga desde Play Store y es el puente necesario entre el reloj y el smartphone. Sin dicha aplicación no es posible realizar ningún tipo de operación con el M600, además de permitir configurar alguna característica de las notificaciones.

Polar M600 - Aplicación Android Wear

Aunque la mayor parte de las modificaciones las realizarás desde el menú de ajustes del propio reloj.

Polar M600 - Ajustes

Desde Play Store también podrás instalar aplicaciones en el reloj. Estas aplicaciones son totalmente autónomas, por lo que una vez instaladas podrás hacer uso de ellas y consultar la información que precises sin tener el teléfono encima, siempre que no necesiten conexión a Internet.

Pero el mayor atractivo de la plataforma son las notificaciones. Android Wear permite no sólo mostrar todas las notificaciones que envía tu smartphone, sino que además podemos interactuar con ellas.

Polar M600 - Notificación

Puedes, por ejemplo, ignorar notificaciones de tu aplicación de correo, eliminando también dicha notificación en el teléfono, pero sin borrar el correo ni marcarlo como leído. Lo mismo ocurre con notificaciones de otras aplicaciones como WhatsApp.

Además puedes contestar a esas notificaciones simplemente con la voz. Responder a un mensaje o un correo dictando al reloj nos podía parecer ciencia ficción hace unos años (KITT, te necesito), pero cuando ya estás acostumbrado a hacerlo es tremendamente sencillo, sobre todo para contestar mensajes que sólo necesitan un “sí” o un “no” por respuesta.

Polar M600 - Responder notificación

Pero si hay algo que podemos destacar de Android Wear es la posibilidad de instalar aplicaciones. Y no hablo de aplicaciones de productividad o mensajería (que también) sino de aplicaciones pensadas específicamente para entrenar, permitiendo aumentar exponencialmente las posibilidades que Polar nos ofrece en el M600.

Por ejemplo navegación para ciclismo (citymapper puede ser una solución) o mientras paseas. O usarlo en la piscina con la app de swim.com registrando distancia y datos específicos de natación.

Polar M600 - Natación

Y abre también las posibilidades de uso a sensores externos, como medidores de potencia para ciclismo (la aplicación de Polar del M600 sólo tiene soporte para sensores de pulso).

Aplicaciones con multitud de posibilidades de configuración como Ghostracer o cubriendo opciones que Polar no tiene presente en el M600 como es el seguimiento de pulso 24/7 con la aplicación Heart Rate OS.

En definitiva, multitud de opciones que van mucho más allá de mostrar notificaciones en la pantalla del reloj.

Eso sí, todo esto es válido si hablamos de sincronizar el reloj con Android; si tu teléfono es un iPhone hablamos en otros términos, y es que a pesar de ser compatible la experiencia no es la misma que tenemos con el sistema operativo del robot verde.

Polar M600 - iPhone

Lo primero que destaca es el control que tenemos sobre las notificaciones del teléfono, que es nulo. Tan sólo podrás verla o descartarla del teléfono. Y de la misma manera, no permite iniciar nuevos mensajes o conversaciones. Así que el reloj inteligente se vuelve menos inteligente cuando se empareja con un iPhone.

La duración de la batería se reduce drásticamente. Si emparejado con mi Nexus 6p es capaz de pasar de los 2 días de duración (incluyendo entrenamientos), cuando es el iPhone 6 el que está conectado al reloj cuesta llegar al día de duración. Es lo que permite el sistema operativo de Apple, que de esta manera también favorece a su Apple Watch en lugar de cualquier modelo de la competencia.

Y cuando el reloj está alejado del teléfono tampoco permite utilizar la conexión WiFi. Con Android puedes desplazarte a otro punto de tu casa o lugar de trabajo y seguir conectado al teléfono, aunque no estés en el radio de acción del Bluetooth, siempre que permanezcas bajo la misma red inalámbrica.

Otro punto importante del que carece la compatibilidad con iOS es la imposibilidad de instalar aplicaciones, tan sólo tendrás lo que incluye el reloj. Y no pienses “puedo instalar una aplicación desde el teléfono de un amigo y luego usarla”. No, porque para emparejar el reloj con otro teléfono hay que hacer un borrado completo, así que es imposible andar saltando de un teléfono a otro. Y además de no poder instalar aplicaciones, tampoco puedes transferir música al reloj.

Todo esto debería cambiar con la llegada de Android Wear 2.0 al reloj, pero la actualización está todavía en desarrollo y Google aún no ha aclarado, específicamente, cuáles serán las mejoras de compatibilidad con iOS. Sí permitirá la instalación de aplicaciones directamente desde el reloj usando la conexión WiFi (sin necesitar del teléfono para ello), pero es lo único que está claro. Todavía no sabemos si solventará alguno de los otros problemas presentes y anteriormente mencionados.

Pegas de Android Wear

Está claro que uno de los principales beneficios del Polar M600 es el estar basado en Android Wear. Con este sistema operativo Google ofrece a diferentes fabricantes una plataforma a partir de la cual crear productos completos y complejos sin tener que desarrollar una plataforma de forma independiente.

Dicho de otra manera, permite a fabricantes como Polar cerrar la brecha que tiene con Garmin y ConnectIQ a la hora de poder instalar aplicaciones y esferas de reloj para personalizar los dispositivos. Y no sólo eso, sino que provee de todo el sistema de notificaciones y control por voz que de otra manera sería imposible alcanzar. A simple vista, parece que Polar sólo tiene aspectos positivos gracias a la integración con Android Wear.

Pero como ya has visto con la compatibilidad con iOS, no todo es de color de rosa. Android Wear también ofrece limitaciones a los fabricantes, y dado que el sistema operativo está totalmente fuera de su control, son limitaciones que no pueden solventar de ninguna forma, más allá de que Google trabaje en ello.

El primer ejemplo lo podemos encontrar en las actualizaciones del sistema operativo. Cuando Polar presentó el M600, lo hizo pensando que antes de finalizar el año Google ya dispondría de la versión definitiva de Android Wear 2.0, llegando así a las fechas navideñas con un producto muy sólido y recién actualizado a un sistema operativo nuevo y reluciente. El problema es que Google ha vuelto a retrasar la actualización, en esta ocasión para 2017. No sólo es un inconveniente para los usuarios, sino principalmente para el fabricante, que pierde fuerza en los meses más importantes de lanzamiento de un producto.

La nueva versión de Android Wear incluirá la posibilidad de instalar aplicaciones desde el propio reloj, algo básico para los usuarios de iPhone (que actualmente no pueden instalar aplicaciones o esferas de ninguna manera). Y también actualizará las posibilidades de la plataforma, que tras casi 21 meses sin novedades importantes lo cierto es que se ha quedado algo añeja. Es algo común a cualquier otro reloj basado en este sistema operativo ya que todos adolecen del mismo problema.

Pero el Polar tiene sus características específicas, como verás a continuación.

El universo Polar

Hasta ahora hemos estado revisando el comportamiento normal de cualquier reloj equipado con Android Wear. No muy diferente a lo que podemos encontrar en cualquier otro modelo con el sistema operativo de Google. Pero si presionas el botón situado bajo la pantalla entrarás en un universo totalmente diferente: el universo Polar. Y una vez que lo presionas te puedes olvidar de que estás ante un reloj con Android Wear, porque lo que vas a encontrar es algo muy similar a cualquier otro reloj de Polar.

Polar ha realizado un trabajo fantástico adaptando todas sus funciones en una aplicación Android. Todo es exactamente igual que en cualquier otro de sus dispositivos, tanto a la hora de configurarlo como en su posterior sincronización y análisis de entrenamiento.

Su menú principal es bastante reducido, pero no necesitamos más. En primer lugar encontrarás la opción de entrenamiento.

Polar M600 - EntrenamientoAl pulsar sobre ella podrás acceder a los diferentes deportes que hayas configurado para el M600. Es aquí donde comenzará a realizar la búsqueda de GPS y del sensor de pulso.

Polar M600 - Carrera

La segunda opción es la de “Mi día”. Básicamente el historial de actividad del día en curso.

Polar M600 - Mi Día

Aquí se incluyen los datos del monitor de actividad y los entrenamientos que hayas completado, pudiendo acceder a la misma información que presenta el reloj al finalizar una actividad.

Pero sólo puedes volver a tener los datos de actividad del día en curso. Si quieres consultar algo de días pasados deberás abrir la aplicación en tu teléfono o en la web, pero eso lo veremos más adelante.

También encontrarás los entrenamientos programados para ese día, si es que los tienes creados en el calendario de Flow. Y es que toda configuración al respecto deberás hacerla desde su propia plataforma.

Configuración de modos deportivos

La configuración del Polar M600 no se realiza en el reloj, sino a través de su página web. La parte negativa es que es necesario tener conexión para hacer cualquier cambio, por pequeño que sea. Así que si sales y antes de comenzar te das cuenta que has olvidado activar una pantalla de datos específica, mala suerte, porque necesitas hacer el cambio a través de la web de Polar.

Pero no todo es negativo. Hay muchos puntos positivos. Para empezar, la configuración inicial (y las sucesivas) son muy sencillas.

Y además tienes multitud de deportes entre los que poder elegir. En lugar de limitarte a tener perfil de carrera y de ciclismo junto a otro genérico para todo lo demás (como es habitual en otros fabricantes); en Polar puedes volverte loco y crear perfil para cosas como ping pong o yoga. No es que tenga función específica para esto, pero sí permite que configures las pantallas de forma independiente y que, al sincronizar la actividad, seas capaz de identificar qué estabas haciendo ese día.

Polar M600 - Perfiles deportivos

Tras seleccionar los diferentes deportes que quieres tener disponibles podrás editarlos para configurar los diferentes parámetros en cada uno de ellos. Primero las configuraciones básicas (y que serán comunes a todos tus dispositivos Polar), como zonas de velocidad o frecuencia cardíaca y las vueltas automáticas.

Pero la parte más importante es la configuración de las pantallas de datos. El Polar M600 admite hasta 8 pantallas diferentes, con un máximo de 4 datos por pantalla. Dependiendo de la cantidad de datos que selecciones, se verán con un tamaño mayor o menor en la pantalla.

Polar M600 - Configuración de pantallas

En este punto destaca que no nos permite seleccionar “cadencia” como un campo de datos. Aunque el reloj es capaz de grabarla y así figura después en el resumen de actividad, no es posible ver este dato durante el entrenamiento. Algo que echo en falta y más de uno agradeceríamos.

Ya tienes todo configurado. Todos los cambios que hagas aparecerán en el reloj en la próxima sincronización que realices. Si el cambio lo has hecho antes de salir a correr, simplemente con que abras la aplicación Polar Flow en tu teléfono será suficiente.

Entrenando con el Polar M600

Con todos los perfiles configurados en el reloj es hora de ir a entrenar. Ya sabes, simplemente tienes que pulsar el botón central y entrarás en la aplicación de entrenamiento de Polar, donde seleccionar el deporte que vas a practicar.

Polar M600 - Correr

Antes de pulsar sobre la pantalla debes esperar a tener señal de GPS y frecuencia cardíaca. Mientras está buscando ambos círculos tendrán una animación, quedando fijo cuando ya puedes comenzar tu entrenamiento.

Cuando estés corriendo (o practicando cualquier otro deporte) tendrás acceso a las pantallas de datos que hayas configurado desde el ordenador. Pueden ser datos o gráficas, según lo que hayas seleccionado. A esas pantallas se accede desplazando hacia abajo.

Polar M600 - Datos

Polar M600 - Datos

Polar M600 - Datos

Y si desplazas hacia la derecha tendrás dos pantallas predefinidas. En primer lugar un resumen de la vuelta en curso.

Polar M600 - Datos

Y si desplazas una pantalla más verás el resumen total del entrenamiento hasta ese momento.

Polar M600 - Ciclismo

Datos como distancia recorrida, medias y máximas de velocidad y frecuencia cardíaca, zonas, etc.

Los datos en pantalla se ven perfectamente, independientemente de que estés entrenando de día o de noche. La calidad de la pantalla LCD del M600 es muy alta, con una resolución que garantiza que cualquier gráfica o dato se verá claramente.

En cuanto a iluminación, por defecto puedes tenerla apagada para aumentar la duración de batería, encendiéndose al pulsar sobre ella o al realizar el giro de muñeca. Hay una segunda opción, que es dejar la pantalla siempre encendida. Puedes activar la opción deslizando desde arriba mientras estás entrenando.

Polar M600 - Retroiluminación

Yo siempre uso la segunda opción, ya que aunque el giro de muñeca lo reconoce perfectamente en la mayoría de ocasiones, esas décimas de segundo que tarda hasta que se enciende la pantalla parecen una eternidad.

Evidentemente por el tipo de pantalla utilizada, aquí la palabra “retroiluminación” tiene otro concepto. Si en cualquier otro reloj se limita a encender la iluminación de la pantalla para verla en la oscuridad, aquí es necesario hacerlo sea de día o de noche porque la pantalla, de cualquier otra manera, permanecerá apagada.

Mientras estás entrenando, si has activado la opción, el reloj irá marcando las vueltas de forma automática en la distancia que hayas establecido, mostrando un resumen de vuelta en pantalla. Aunque es fácil que pase inadvertido, porque la vibración no es excesivamente potente y el M600 no dispone de avisos sonoros.

También puedes marcar vueltas de forma manual, por ejemplo en entrenamiento de series o intervalos. Simplemente tienes que pulsar el botón de debajo de la pantalla (el que denomino “botón Polar”) y marcarás una vuelta. Los datos mostrados serán los mismos que verás en las vueltas automáticas.

Polar M600 - Vuelta

Y cuando has terminado de entrenar (o quieras detener la actividad momentáneamente) tendrás que deslizar la pantalla hacia la izquierda, donde encontrarás el botón de pausa.

Polar M600 - Pausa

En la siguiente pantalla podrás reanudar la actividad presionando el botón verde, o detenerla de forma definitiva manteniendo presionado el botón rojo.

Polar M600 - Parada

Una vez terminado el entrenamiento, podrás ver el resumen de la actividad, que es el mismo que hemos visto anteriormente para la sección “Mi día”.

Por último, en cuanto al uso de sensores, sólo permite conectar a un sensor de pulso externo a través de Bluetooth. Pero no permite el uso de footpod, medidores de potencia, cadencia/velocidad, etc. Al menos con la aplicación de Polar, pero como el reloj está basado en Android, se abre un mundo de posibilidades…

Revisando las actividades

En cuanto el teléfono y el reloj vuelvan a encontrarse, la actividad que acabas de realizar se sincronizará de forma automática con Polar Flow (y con Strava, si tienes activada la sincronización automática).

A partir de ese momento podrás revisar todos los detalles del entrenamiento tanto en la aplicación móvil como en la web de Polar.

Polar M600 - Calendario Polar Flow

Y no sólo los detalles de entrenamiento, sino también de la actividad diaria de pasos y calorías que proceden del monitor de actividad.

Polar M600 - AppPolar M600 - App

En cuanto a los datos de actividad tendrás la clásica vista de datos y gráficas junto con el mapa de actividad. Y si has marcado vueltas manuales, es aquí donde también podrás consultarlas.

Polar M600 - Entrenamiento

Por cierto, es también en Polar Flow donde también podrás crear entrenamientos que se sincronicen con tu reloj.

Polar M600 - Entrenamientos

Puedes diseñar tu entrenamiento y establecer una fecha para llevarlo a cabo, en cuyo caso te avisaría el reloj el día que toque realizarlo.

Polar M600 - Entrenamientos

Sensor de pulso óptico

El sensor de pulso óptico del Polar M600 es nuevo. No es el primer sensor óptico de Polar (el Polar A360 fue el primer dispositivo de la marca en estrenar esta tecnología), pero sí es el primero en mostrar esta configuración. Nada menos que 6 LEDs de color verde rodean al sensor óptico para intentar garantizar una buena lectura del pulso.

Polar M600 - Sensor

El sensor hace un pequeño bulto en la parte trasera del reloj que lo acerca a la piel, para intentar asegurar un contacto constante y evitar lecturas de pulso erróneas.

Polar M600 - Sensor

Es habitual que en otros dispositivos el sensor de pulso se utilice a lo largo del día para registrar datos de pulsaciones y de tendencias, así como para calcular la frecuencia cardíaca en reposo. En el caso del Polar M600 no es así, pues el sensor sólo está operativo al realizar una actividad, permaneciendo inactivo durante el resto del día. Puedes tomar el pulso en cualquier momento a través de la aplicación Google Fit, pero ese registro no quedará guardado ni se sincronizará a ningún sitio.

Polar M600 - Pulsaciones Google Fit

Por tanto, no hay nada más que discutir acerca de la frecuencia cardíaca cuando no estamos en la actividad. Así que discutamos de la que sí tenemos mientras entrenamos.

Empecemos con una carrera a ritmo constante. Simplemente correr en llano y sin cambios de ritmo. En esta ocasión además del Polar M600 (línea amarilla), llevo un Garmin Forerunner 35 (línea azul) y un Garmin Fenix 3 conectado al sensor HRM-Run en el pecho (línea morada)

Polar M600 - Garmin FR35 - Comparativa FC

Comportamiento perfecto del sensor del Polar M600 durante toda la actividad. El único que se desvía es el sensor HRM-Run al inicio de la actividad, algo común cuando hace frío y todavía no hemos empezado a sudar para garantizar una buena conductividad con el sensor. Es curioso ver cómo los dos sensores ópticos coinciden plenamente en su registro mientras el sensor de pecho se despista totalmente, teniendo en cuenta cómo se sospecha siempre de los sensores ópticos.

Vamos con otra prueba con los mismos protagonistas, aunque en esta ocasión con colores cambiados. Aquí el M600 es la línea de color morado. Es un entrenamiento de ritmo progresivo, con un descanso antes de hacer cinco sprints de 200m a tope. Ese descanso son las dos líneas rectas que se pueden apreciar en la gráfica. Aunque los datos del Fenix 3 no aparecen hasta los intervalos, pues había decidido que era muy temprano para conectarse con el sensor y en la parada tuve que hacerlo de forma manual.

Polar M600 - Garmin FR35 - Comparativa FC

De nuevo puedes apreciar como el Polar M600 registra las pulsaciones a la perfección, al menos durante el periodo de carrera progresiva. En los sprint finales consigue hacer el primero perfectamente, quedándose algo corto en los dos siguientes. El cuarto y quinto intervalo lo registra de forma satisfactoria, bastante mejor que el Forerunner 35 que a esas alturas de entrenamiento parece que estaba ya aún más cansado que yo.

A continuación otra carrera a ritmo constante pero a mayor intensidad, rondando la Z4 y Z5 y acercando el ritmo cardíaco a ritmos de cadencia (una situación complicada para los sensores ópticos, pues en ocasiones al coincidir los “golpes” de la cadencia con el pulso óptico provoca que la gráfica se desvirtúe totalmente por la similitud entre ambas señales). El Polar M600 en color azul, esta vez introduciendo el sensor óptico de Fitbir Charge 2 en la ecuación.

Polar M600 - Fitbit Charge 2 - Comparativa de sensores

De nuevo puedes ver cómo el inicio de la actividad es complicado para el sensor en el pecho, que necesita más de 6 minutos para ponerse en marcha al ritmo correcto. Mientras tanto el sensor del Polar M600 está funcionando a pleno rendimiento desde el inicio, aunque se pierde momentáneamente durante unos minutos, no obstante es capaz de volver a recuparse y terminar la actividad de forma correcta.

Una lectura incorrecta por algún motivo indeterminado, porque en ese momento ni moví el reloj ni estaba haciendo nada extraño.

A continuación otra actividad con intervalos tipo fartlek. La parte de trabajo incluye segmentos de 20s a ritmos aproximados de 3:20 con descanso de 10s. Es decir, lo más difícil a lo que puede enfrentarse un sensor óptico. En azul la línea del Polar M600, que aparece con un poco de retraso por la diferencia en los códigos de tiempo, no por defecto del sensor. Sencillamente el Suunto Spartan Ultra hizo algo raro al marcar los tiempos en el archivo de actividad, por lo que a la hora de comparar las gráficas no coinciden.

Ese día llevaba también la Fitbit Charge 2, pero el archivo de actividad no tiene datos GPS por lo que no tiene un formato estándar (inexplicable, pero cierto). Así que con la inestimable ayuda de Suunto y Fitbit, esta es la gráfica comparativa de la actividad.

Polar M600 - Comparativa sensor de pulso

Ya no comento nada acerca del inicio extraño del sensor de Suunto, pues ya sabes cuál es el motivo. En cuanto al entrenamiento en sí, tenía que hacer dos bloques de 4 minutos de calentamiento y 4 minutos de trabajo resumidos en 8x(20s a 3:20, 10s descanso). Entre los dos bloques unos minutos de estiramiento.

En el caso del sensor de Suunto se pueden apreciar perfectamente los 8 intervalos en cada uno de los dos bloques. En el caso del Polar, registra la intensidad aproximada, pero no con la misma precisión que el sensor en el pecho. Los intervalos están más “empastados” y en alguno de ellos no es posible identificarlos correctamente. Pero como digo, es la prueba más dura que podemos hacer con un sensor óptico por la rapidez en los cambios de intensidad del ejercicio.

Hasta el momento hemos visto actividades de carrera a alta intensidad, pero habrá muchos que no acostumbran a llevar estos ritmos de trabajo. ¿Cómo se comporta el sensor cuando la intensidad es mucho más baja? Pues también he preparado una prueba para ello. Trote ligero, seguido de un periodo andando; para de nuevo trotar un poco y después volver a andar. La línea del Polar M600 es la de color morado.

Polar M600 - Fitbit Charge 2 - Comparativa de sensores

Buen registro general por parte del Polar, tanto al trotar como en los periodos de paseo. Mucho mejor que el sensor de Fitbit, que registra satisfactoriamente al trotar pero al andar pierde totalmente la línea.

Hasta ahora hemos revisado entrenamientos de carrera. Vamos a ver uno de ciclismo.

Polar M600 - Garmin FR35 - Comparativa FC

El inicio es bueno, siguiendo correctamente a los otros dos sensores sin mayor problema. Pero alrededor del minuto 28 parece que el Polar M600 decide tomar una ruta totalmente diferente, eligiendo un camino mucho más fácil. En ese momento se perdió y no volvió a recuperar la tónica en ningún momento de todo el entrenamiento. Poco más te puedo decir al respecto, 2/3 de entrenamiento en los que el Polar M600 es un desastre.

El resto de entrenamientos de ciclismo que he realizado han sido muy similares. Qué le vamos a hacer, parece que éste sensor no se lleva muy bien con las actividades sobre dos ruedas. Aunque en esas ocasiones podrías usar cualquier sensor externo a través de Bluetooth, ya que el M600 permite emparejar con un sensor de pulso externo, obteniendo de esta manera los datos de frecuencia cardíaca.

Polar M600 - Sensor externo

En resumen, ¿cuál es mi opinión acerca del sensor óptico del Polar M600? Pues a pesar de no ser demasiado brillante en entrenamientos de ciclismo, hay que recordar que así suele ocurrir con la mayoría de sensores de pulso óptico. En este caso el comportamiento que ha tenido me ha recordado a las primeras iteraciones del sensor Elevate de Garmin, que ahora ofrece un mejor comportamiento.

En cuanto a correr con el, el resultado ha sido bueno. Bastante bueno. Sí, con algún pequeño error aquí y allá, pero globalmente el resultado es satisfactorio. Mucho más que los resultados del sensor del Polar A360 que presentaron anteriormente. Y suficientemente buenos como para que no tuviera ningún problema en usarlo como sensor de pulso durante todos mis entrenamientos.

Fiabilidad del GPS

Las pruebas de GPS que realizo son de forma específica. Simplemente utilizo como base mis entrenamientos, por zonas que conozco y puntos que identifico que suelen ser problemáticos con la señal GPS. Puntos negros que por cómo rebota la señal de los satélites o por dificultad en la cobertura pueden presentar mayor o menor problema.

Y para confirmar que la recepción que realizan es correcta lo acompaño con diferentes dispositivos. Lógicamente yo sé por donde he pasado y por donde no, pero a través de gráficas es mucho más fácil poder mostrártelo.

Hay gente que utiliza otros sistemas, como tener una ruta preconfigurada y comparar registros sobre ella. Pero en mi opinión no es un método válido, ya que no tiene en cuenta cambios como las diferencias meteorológicas, diferencias en el follaje de los árboles dependiendo de la estación del año, la mano en la que se lleva el dispositivo (sí, también es un factor diferenciador), etc. Es decir, manejar una base de datos de entrenamientos en diferentes días no siempre dará el mismo resultado. Es por ello por lo que prefiero este tipo de pruebas en las que comparo los datos bajo las mismas condiciones. Así que a continuación te mostraré extractos de algunos de mis entrenamientos. Recuerda que puedes pinchar en cualquier imagen para verla ampliada.

En este primer ejemplo además del Polar M600 llevo un Garmin Forerunner 230 y una pulsera Fitbit Charge 2 (cuyo GPS es un iPhone que llevo en ese momento).

Polar M600 - Análisis GPS

En las rectas nunca suele haber problemas, sobre todo cuando la velocidad es algo más rápida. Es en los giros donde podemos ver cosas extrañas. En esta primera imagen puedes ver como el M600 hace ambos giros prácticamente a la perfección (cortando un poco el primero), pero tanto el FR230 como el iPhone se van largos en la curva.

En zonas de buena cobertura, lo habitual es que todas las unidades coincidan perfectamente en el track grabado. Ligeras desviaciones, pero también provocadas por la diferente ubicación del dispositivo (en el caso de esta prueba el iPhone es el que lo tiene más complicado de los tres por ir en la cintura dentro de un Spibelt).

Polar M600 - Análisis GPS

En la siguiente captura es el M600 el que se va un poco largo en la curva, aunque los otros dos la recortan demasiado. Pero estamos hablando de una diferencia de 30cm sobre la zona de paso real en un giro bastante estrecho. Por tanto, un buen resultado de los res contendientes que no han optado por trazar una simple línea recta.

Polar M600 - Análisis GPS

Es en las zonas de mayor complicación en la recepción donde se perciben mejor los problemas. En la parte inferior de la ruta, corriendo por la zona de dársenas del puerto, voy pegado a unos edificios que complican la recepción. A la vuelta, el paso de la avenida está bastante cubierto por árboles, a lo que se suma edificios a ambos lados de la calle.

Polar M600 - Análisis GPS

Suele ser un punto conflictivo en todas las pruebas que realizo. El que peor desempeño tiene es el iPhone, mientras que el Garmin y el Polar tienen algunos desvaríos. Pero dadas las circunstancias de la zona, no es llamativo. El Polar también tiene una trazada algo más inestable, y destaca un corte bastante notable en un a curva.

Más zonas con árboles de cobertura complicada.

Polar M600 - Análisis GPS

El primer giro el Polar M600 lo clava, mientras que los otros dos dispositivos se vuelven a ir largos. En el segundo giro, entrando de nuevo en zona de buena cobertura, el M600 y el FR230 vuelven a clavar la trazada mientras el iPhone tarda en recuperar la señal tras salir de la zona de árboles.

Otro día diferente. En esta ocasión entrenamiento corto de series breves. El otro reloj con el que comparo la gráfica es un Suunto Spartan Ultra, con la última actualización lanzada para corregir ciertos problemas de recepción GPS.

Polar M600 - Análisis GPS

Salvo un pequeña diferencia en la llegada a la zona del paseo marítimo, en la que el Suunto traza de forma correcta, ambas gráficas coinciden casi totalmente en todo momento. Buen resultado de ambos relojes.

Vayamos ahora con una salida en bici por carretera, terminando con unas series. A simple vista todo cuadra perfectamente.

Polar M600 - Análisis GPS

Y así es, cuando la recepción es buena y la velocidad elevada, se obtienen tracks perfectamente alineados.

Polar M600 - Análisis GPS

El M600 obtiene muy buen resultado en todo momento, incluso estando en la muñeca.

Polar M600 - Análisis GPS

Esta zona es un cañón en un río. La ubicación del Edge 520 es perfecta, pues recibe señal perfectamente en todo momento. En cambio los relojes que van en la muñeca lo tienen más complicado por no estar orientados hacia el cielo. Vemos que a la ida tanto el Polar como el Edge coinciden en todo momento y el FR35 falla un poco al realizar la curva.

La vuelta es exactamente idéntica con el M600 y el Edge 520 marcando el track por su lado de la carretera. En cambio el Forerunner 35 se pierde totalmente y se va al monte.

¿Y qué hay de los giros repetitivos en las series? Es como corriendo, pero más rápido.

Polar M600 - Análisis GPS

De nuevo vemos la misma diferencia que anteriormente. El Edge 520 y el Polar M600 coinciden totalmente en los tracks, marcando los puntos de giro exactamente igual.

Polar M600 - Análisis GPS

En cambio, el Forerunner 35 se pierde mucho más. Eso sí, en su defensa hay que destacar que el Garmin tiene grabación de datos inteligente, lo que le perjudica en pruebas de este tipo en las que realizo giros cerrados.

En definitiva, como ves no hay muchos problemas en el GPS del Polar M600. No será el mejor de los mejores, pero realmente no he visto nada importante que reseñar. De todas formas, nunca habrá un reloj que realice el 100% de los tracks con la máxima perfección, siempre habrá algún punto en el que se pierda y otra unidad lo haya obtenido un mejor registro.

Lo cierto es que en este punto el Polar M600 vuelve a realizar un buen trabajo.

Autonomía

Como ya sabrás si estás detrás de hacerte con un reloj inteligente, donde más problemas puedes encontrar es en la autonomía de este tipo de dispositivos. Y es que por especificaciones técnicas son auténticos devoradores de batería. Procesador, pantalla TFT, sistema operativo… todo está pensado para el rendimiento puro, no para maximizar la duración de batería.

El Polar M600 no escapa a estos problemas, aunque sí es cierto que en este aspecto, los relojes inteligentes han avanzado ligeramente desde que comenzaron a llegar al mercado. Si antes era obligatorio cargar el reloj todas las noches -y había que saber gestionar bien el uso para llegar a la noche-, con el Polar M600 es posible extraer dos días de uso normal sin temor a no llegar al final de la segunda jornada. Y eso, incluyendo uso esporádico de GPS y sensor de pulso óptico con uno o dos entrenamientos.

Pero como destaco cada ocasión que tengo oportunidad de utilizar un dispositivo de este tipo (la última vez, el Apple Watch Series 2, su principal rival), la autonomía diaria depende mucho de tu uso. Que puede ser similar al mio, o totalmente diferente. Por tanto todo dependerá de cuántas notificaciones recibas, cuantas consultas hagas con el reloj o cuantas veces abras alguna aplicación en éste. Valorar con mi uso la duración de batería que puede tener cualquier otro usuario es imposible.

Una vez aclarado confirmar que mis resultados han sido similares a lo que Polar declara. Algo más de dos días de batería (incluyendo entrenamientos) estando emparejado con Android, y rozando un día completo si tu teléfono es un iPhone.

En cuanto a la duración de batería en actividad, Polar indica que llega hasta 8 horas con uso de GPS y sensor de pulso. En mi experiencia diría que es algo superior a ese dato. ¿Cuánto? Es difícil de establecer, pues el reloj no se comporta igual estando en movimiento que grabando la actividad en estático.

De hecho traté de realizar mi habitual prueba de autonomía dejando el reloj en el tejado hasta agotar la batería, pero tras dejarlo 12 horas grabando y ver que aún quedaba casi un 50% de batería estaba claro que esa prueba no sería determinante para ver su rendimiento, y es que al estar parado en un mismo lugar sin movimiento el comportamiento y consumo del reloj cambia totalmente.

Mi opinión

Polar M600

El Polar M600 es un reloj único en su especie. Un rara avis. En el mercado de los “wearables” encontrábamos hasta ahora relojes inteligentes con algunas funciones de práctica deportiva; o bien relojes destinados a la práctica deportiva con pequeños toques inteligentes. Hasta que Polar decidió juntar lo mejor de los dos mundos y crear el M600.

Es el primero de los muchos relojes Android Wear con posibilidades de entrenamiento, pero de momento Polar ya lleva la delantera. La integración que han logrado realizar entre su plataforma y el sistema operativo de Google es muy buena. Tan buena, que alguien que no conozca a fondo cómo funcionan este tipo de dispositivos y las complejidades que plantean al desarrollarlo no se parará a pensar en ello. Porque, simplemente, funciona. Es la mejor seña de un trabajo bien realizado, que algo que puede plantear numerosos problemas pase totalmente desapercibido.

El movimiento de Polar ha sido inteligente. Tal y como se está poniendo el mercado era cuestión de tiempo que alguien lanzara un reloj de este tipo. Actualmente no disponen de una plataforma capaz de instalar aplicaciones o permitir personalizaciones básicas como la esfera de reloj. Y crear algo así de cero no es algo sencillo, más aún si consideramos la cantidad de desarrolladores que pueden dedicar a tamaña tarea.

Con la adopción de la plataforma de Google consiguen sortear muchas complicaciones. No tienen que hacer test de compatibilidad con cientos de teléfonos diferentes, ni preocuparse del funcionamiento o de las características de las notificaciones, todo viene integrado en la propia plataforma. Y eso simplifica mucho su trabajo.

Pero la elección de una plataforma como Android Wear también obliga a ciertas concesiones. Si el Polar M600 es un compañero perfecto de cualquier teléfono Android compatible, con los terminales de Apple es bastante más complicado, al menos a día de hoy. Sin posibilidad de instalar aplicaciones, con algunos problemas de funcionamiento y con dificultades para actualizar la aplicación Polar Flow.

Si la principal ventaja es que el desarrollo del sistema operativo queda totalmente en manos de Google, también es su mayor problema: es algo totalmente ajeno a ellos. Y una actualización como Android Wear 2.0, que ya debía estar en el mercado, se ha retrasado por tercera vez. Esto dificulta también su trabajo, y es algo que escapa totalmente de su control. Simplemente aceptar lo que Google les brinda.

En este punto quiero recordar que lo que no debes hacer es comprar el reloj ahora bajo promesas de futuras actualizaciones, porque no sabemos ni cuándo ni en qué condiciones llegarán. Haz tu compra en base a lo que el reloj ofrece ahora, no dependiendo de las posibles mejoras futuras que pudieran llegar a la plataforma.

A pesar de todo esto, lo cierto es que en cuanto a prestaciones puras, independientemente de su función como reloj GPS, es una de las mejores opciones de relojes con Android Wear. El sensor de pulso óptico es bastante bueno, a la altura de lo que otras marcas como Garmin ofrecen, y el rendimiento GPS está a la altura de cualquiera de sus relojes tradicionales como el M400 y el V800.

Esto no quiere decir que Polar a partir de ahora se olvide de su plataforma y se pase a Android Wear. En absoluto, prueba de ello es que su última presentación (el Polar M200) que nada tiene que ver con Google. Y han descartado totalmente que el sustituto del V800 vaya a seguir los pasos del M600.

La plataforma aún no es lo suficientemente madura para un reloj multideporte de alta gama (principalmente por su autonomía), quizá más adelante. Pero para el público objetivo del M600, Polar ha creado un producto bastante redondo, a la espera que la nueva versión de Android Wear lo pueda mejorar aún más.

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Valoración

Funcionamiento global - 8
Posibilidades de entrenamiento - 7.5
Plataforma y aplicaciones - 8.5
Autonomía - 7.5
Acabados y comodidad - 7
Relación precio/prestaciones - 7.5
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5 comentarios En "Polar M600, reloj GPS de entrenamiento con Android Wear | Análisis completo"

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Francisco
Invitado

Eduardo, genial prueba como siempre acostumbras.

¡Gracias!

Rafa
Invitado

Excelente artículo. Gracias.

Daniel
Invitado

Fantástica revisión. Mis felicitaciones.

Xavi
Invitado

que mala pinta tiene la correa, parece que es como el de Motorola que se llena de mierda enseguida y es dificil de limpiar

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