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Ironman 70.3 Portugal 2017

El Ironman 70.3 Portugal en Cascais era mi objetivo principal de la temporada. Ciertamente no he tenido muchas más carreras este año, aunque las que he hecho han sido con resultados muy positivos, especialmente con una mejor marca en 10K (que me dejó fundido…).

La preparación para este Ironman 70.3 ha sido bastante sólida, comenzando desde el pasado abril. Y como en toda preparación siempre la haces para intentar cumplir unos tiempos aproximados para los que crees que has entrenado. Para mi estos eran mis objetivos en cada uno de los segmentos:

  • Natación: 35 minutos tranquilo para salir a tope en la bici
  • Ciclismo: 2:45 para un perfil de unos 900m de ascenso
  • Carrera: 1:45 en caso de ser una media maratón totalmente llana
  • Transiciones: Al final todo depende de la zona de transición, ubicación y demás… pero aproximadamente 7 minutos en total

Con estos sencillos cálculos eso me colocaba en un tiempo objetivo de 5:22, aplicando un baremo de 10 minutos arriba-abajo. Porque una cosa son los tiempos estimados y otra muy diferente cómo se desarrolla la carrera y las circunstancias particulares que se dan en cualquier competición.

Momentos previos a la competición

El procedimiento de recogida de dorsales y preparación del box está claramente marcado con antelación, sin dejar espacio a sorpresas de última hora (o eso esperaba). Los días anteriores a la celebración de la prueba debes pasar por la feria para hacer la recogida de dorsales, siempre atravesando la tienda oficial donde venden productos conmemorativos a precios prohibitivos. Y sí, todos caemos como moscas, somos así de simples.

En el caso de Cascais la zona estaba situada junto a la línea de llegada en una gran carpa, y en el perímetro exterior pequeñas carpas para los expositores de la feria. Al llegar te marcas el reto de alcanzar la zona de recogida de dorsales sin picar en ninguno de estos puestos. Pero es como estar en una barbacoa con amigos y decir que estás a dieta. Es en vano, sabes que tarde o temprano caerás porque tu mente es débil.

Ya en posesión de los dorsales, bolsa del corredor (en este caso incluyendo una mochila Ironman de tamaño medio) y demás documentación quedan dos cosas por hacer: dejar todo el material en la zona de transición y asistir al briefing previo a la carrera. Esto se realiza habitualmente el día anterior a la carrera.

IM70.3 Cascais

Así ocurre siempre que no ocurran otras circunstancias. Yo llegué a Portugal el viernes -la carrera era el domingo-, así que tras dejar todo en el apartamento de alquiler nos dirigimos al centro a recoger dorsales y turistear un poco. Decidimos cenar por allí (pasta, por supuesto) antes de volver a casa y, tras salir del restaurante, nos encontramos ante un auténtico vendaval. El viento corría con mucha fuerza entre las calles de esta pequeña localidad costera. Pocas horas después la organización de Ironman nos iba a enviar un correo a todos los participantes informándonos que la entrega de material se suspendía, emplazándonos para el mismo día de carrera. Sí recogeríamos el chip el sábado para acelerar la entrada de material del domingo.

¿Qué significaba eso? Pues que la zona de transición abriría antes y que habría que madrugar (aún más) para prepararlo todo el mismo día.

El domingo sonó el despertador a las 4:05 de la mañana… La idea era poder desayunar con tranquilidad y llegar a la zona de transición alrededor de las 5:30 de la mañana, en previsión de posibles aglomeraciones cuando los 2.200 participantes inscritos tuviésemos la intención de preparar nuestra zona de transición.

Tras llegar pedaleando pude dejar todo colocado en mis zonas de transición, bicicleta en una esquina y bolsas en la esquina opuesta. No, no tuve suerte con la asignación de ubicación :(. Había llegado bastante pronto y no hubo ningún problema de colas, así que antes de las 6 de la mañana ya tenía todo listo. Hasta las 6:55 no comenzaba la posibilidad de calentar en el agua, quedándome una hora por delante para hacer… nada.

Simplemente me senté a ver cómo pasaba el tiempo, mientras daba cuenta de una barrita y una bebida de carga de hidratos viendo el incesante goteo de gente a la zona de transición. A esa hora hacía bastante fresco, por lo que opté por ponerme unos calcetines junto con las chanclas, lo último en moda “guiri”. Ande yo caliente… Y como el frío seguía al final opté por abrigarme con lo otro que tenía a mano: el neopreno.

Y ahí estaba yo: chanclas, calcetines, neopreno hasta la cintura y sudadera; mientras comía y bebía sentado en un bordillo. Puro glamour pre-competición.

Sobre las 7 de la mañana me metí en el agua a “calentar”. Lo pongo entre comillas porque la temperatura del agua era de 16ºC-17ºC, así que más que calentar lo que hacíamos era aclimatarnos. Y aún podíamos estar agradecidos, porque el día anterior había estado aún más fría.

Tras unas cuantas brazadas y calentamiento en la orilla me sitúo en mi corral de salida, natación sub 35′. A pesar de llegar pronto a la zona prefiero situarme a mitad de grupo, dando oportunidad a los que fuesen a nadar en 28′-30′ a coger esos primeros lugares para salir después de los pro y sub 25′.

La ceremonia de inicio comienza puntualmente, primero con el himno nacional -cantado en directo con soprano incluida- y después la salida. Primero saldrían los profesionales masculinos a golpe de cañón, para lo cual allí había una unidad de infantería del ejército Portugués. No iba a ser el único cañonazo de la mañana, porque las pros femeninas y después los grupos de edad también tendríamos nuestro propio cañonazo. Los locales que no estuvieran interesados en la carrera tenían que estar encantados.

Por fin después de meses de entrenamiento, llegaba el día de la carrera.

Natación

La natación partía desde la playa más céntrica de Cascais, Praia da Ribeira. La estampa, inmejorable: el amanecer en el horizonte iluminaba poco a poco los pequeños barcos de pesca fondeados en la bahía, con el Palacio Seixas a nuestra izquierda y con miles de aficionados arropando a todos los competidores.

IM70.3 Cascais

La salida es en formato “rolling start”: en lugar de salir todos en bloque se hacen pequeños grupos que salen cada 6 segundos, evitando los problemas de exceso de gente en el agua en los primeros instantes y se intenta estirar desde el principio a los participantes para eludir la formación de grupos en el segmento de ciclismo.

Esto para el grueso de los grupos de edad es muy positivo, pero para los grupos de edad más competitivos que luchan por posición posiblemente no sea la mejor opción, pues al final su competición se convierte en una contrarreloj eliminando toda gestión en función de los ritmos del rival, al igual que ocurre con los profesionales. Pero para la inmensa mayoría de participantes creo que es la opción más acertada.

Volvamos a la carrera. La natación es a una sola vuelta incluyendo una salida australiana en la orilla más alejada del recorrido.

IM70.3 Cascais

Navegación fácil por las muchas boyas que encontramos en nuestro camino y sobre todo por la cantidad de pies a los que seguir. El mar estaba muy tranquilo y al estar protegido dentro de una bahía, sin ningún tipo de corriente.

La única preocupación, aparte de la propia navegación, era buscar posición al adelantar o ser adelantado por otros participantes.

Los giros tampoco presentaban demasiado problema al no ser muy cerrados. Sólo la salida del agua nos ralentizaba, primero porque para encarar la rampa de salida sí teníamos un giro de 180º y segundo porque formaba parte del puerto y estaba muy resbaladiza por la acumulación de algas, por lo que se hacía imprescindible la ayuda de los voluntarios para evitar caídas.

Termino la natación en 35 minutos según mi reloj, clavando el tiempo que me había marcado para tener un buen ritmo pero sin sufrir ningún desgaste. Algo que tengo claro es que prefiero perder algunos minutos en la natación (sobre todo en pruebas sin drafting) a cambio de rendir a tope desde el primer momento en el segmento ciclista.

Transición sin ningún problema y es hora de ponerse a dar pedales.

Ciclismo

El segmento de ciclismo de este Ironman 70.3 Portugal tiene tres partes que pueden diferenciarse perfectamente:

  1. Un primer tramo totalmente llegando hasta Lisboa, haciendo el giro poco después de alcanzar el puente 25 de Abril y retorno por el mismo camino
  2. Llegada a Estoril en el km 51 y comienzo de la ascensión por los bosques de Sintra, incluyendo una vuelta al circuito de Moto GP y F1
  3. Descenso por la playa de Guincho “disfrutando” de su “ligera” brisa para retornar a la zona de transición

IM70.3 Cascais

Sin lugar a dudas la mejor parte de la carrera estaba en este segmento. Los primeros 50km son escenario ideal para los que nos encanta rodar con la cabra. Exceptuando pequeños repechos, teníamos a nuestra disposición toda la carretera paralela al océano y desembocadura del Tajo.

Hago los primeros kilómetros a ritmo inferior al deseado pues somos muchos los que queremos encontrar buena posición para rodar y poca la anchura de la carretera. Sumamos a eso los incómodos tramos de adoquines y tenemos que hasta el km 3 no se abre la carretera para poder comenzar a rodar a gusto.

Pero una vez que la carretera se despeja hay vía libre. Me coloco a la izquierda y comienzo a adelantar muchas bicicletas. Juego un poco con 2 o 3 corredores que van a ritmo parecido y hacemos la goma. Estamos rodando cómodos en una horquilla de 40-45 km/h mientras la carretera está recta. Me encuentro muy cómodo a esta velocidad y además por debajo de los vatios estimados. Tengo dos opciones: subo un poco el ritmo o mantengo y ahorro para la subida o la carrera. Lo más inteligente es la segunda opción.

Primer avituallamiento en la llegada a Lisboa. En el depósito delantero aún llevo bebida (agua con proteína), así que recojo algo de comida y un bote de isotónica para el soporte del sillín. Poco después me meto en un bache -o cráter- en el que por suerte no tengo un pinchazo, pero sí pierdo un trozo de barrita que guardaba para más adelante. Lo peor es que poco después pierdo también el bidón de isotónica que, probablemente, a punto estuvo de salirse en el mismo bache.

Aún no he llegado a Estoril y ya me he acabado casi todo el líquido que llevaba delante… mala suerte la mía. Tomamos un desvío en Carcavelos en ligera subida y veo que al retornar hay otro avituallamiento. Salvado por los pelos porque ya estaba dando sorbos en vacío. Relleno con dos botellines de agua delante y meto otro de isotónica detrás. Aquí hay que felicitar a los voluntarios que gestionaron perfectamente todos los puntos de avituallamiento, especialmente difíciles durante este segmento.

Llegada a Estoril y comienza la subida. No es dura pero sí se hace larga, sobre todo porque está acompañada de viento. Me coloco a la derecha y comienzo a ser adelantado por un montón de corredores. Yo sigo con mis planes de potencia programados, subiendo un poco más aquí con respecto a lo que utilizaba en el llano. Los demás me pasan pedaleando con bastante energía… no sé si luego lo pagarían en la carrera, pero me voy fijando y veo pocos medidores de potencia en las bicicletas.

No digo que tenga que ser obligatorio, pero sí llama la atención que bicicletas de muy alta gama e incluso con ruedas lenticulares, no se haga uso de un potenciómetro. Es la mejor garantía de no dinamitar tu carrera dejándote llevar por la euforia en la bici y terminar pagándolo en la carrera.

Tras cruzar Alcabideche accedemos al circuito. Una experiencia muy especial poder rodar en un circuito de Moto GP con la bici, a pesar de que el viento sopla con bastante fuerza en la zona.

Tras completar el giro al circuito continuamos la ascensión adentrándonos en el Parque Nacional de Sintra, otro de los puntos más especiales del recorrido. Es aquí donde encontramos la cuesta más dura de todo el recorrido, con un porcentaje del 10%-12% pero de apenas 700m. En cierta medida se agradece el cambiar un poco la posición.

Seguimos subiendo por la zona de Arenero por una estrecha carretera en la que hacemos giro de 180º para volver a pasar por el mismo recorrido anterior. No hay mucha anchura así que lo mejor es tomárselo con calma y evitar cualquier susto. Sólo son 2 kilómetros y los utilizo para volver a cambiar un poco la posición y tomarme un respiro. En cuanto terminamos esa carretera comienza un rápido descenso a la zona de la playa de Guincho por una carretera ancha y a priori bastante recta, así que permite arriesgar un poco y hago todo el descenso pedaleando a buen ritmo.

Antes de darme cuenta ya estoy en la playa de Guincho, zona muy famosa entre surfistas precisamente por sus condiciones de viento. Vaya si es verdad, pues está soplando con bastante fuerza y además de forma racheada, agitando la bici de un lado a otro de la carretera. Procuro colocarme en el centro y subo el ritmo para no tener que preocuparme de si me quieren adelantar.

De hecho notaba cómo el viento obligaba a llevar la bicicleta ligeramente tumbada para contrarrestar el efecto del fuerte viento.

Realizo toda esta zona a 45-50 km/h  y, antes de darme cuenta, estoy otra vez en la zona de transición listo para comenzar la carrera después de algo más de 2 horas y media dando pedales. Según el tiempo oficial he terminado el segmento ciclista en 2:38:55, mejorando bastante el tiempo planificado. ¡Las cosas van bien!

Carrera

Llevo más de tres horas de carrera pero las sensaciones son muy buenas. Tan buenas que los dos primeros kilómetros me tengo que contener y sujetarme para no ir más rápido de lo debido. Los 21 kilómetros después de la bici imponen respeto porque puede hacerse muy largo. El plan inicial era una media maratón en 1:45 pero tras ver las cuestas que nos habían preparado en el segmento decido darme algo más de tiempo y pienso en 1:50. Así subiría las pendientes manteniendo la misma potencia que en el llano.

El circuito de bicicleta era una maravilla para los sentidos y el de natación realmente agradable; desgraciadamente el de carrera es todo lo contrario. Feo, monótono y con subidas y bajadas constantes. Ni siquiera la corta salida a la zona del paseo marítimo consiguen endulzar la experiencia.

Completo la primera vuelta sin novedades en 55 minutos y hago una breve parada en el baño antes de hacer otro paso por el avituallamiento. Pero en el kilómetro 11,5 llegan los problemas y comienzo a tener molestias de estómago. Comienzo a bajar el ritmo en las subidas a la vez que la molestia va transformándose en dolor. Voy buscando un cuarto de baño mientras continúo mi camino a un ritmo algo más suave e, incluso subiendo las cuestas andando. Los avituallamientos también los hago andando, para asegurarme de tomar la nutrición con calma, porque a pesar de las molestias no quiero quedarme vacío de energía.

Llego al extremo de Estoril y sólo queda la vuelta a Cascais, pero sigo sufriendo por encontrar un baño en algún avituallamiento. Sólo lo he visto en el kilómetro 17 y llevo desde el 13,5 penando por las cuestas de Monte Estoril.

Por fin lo alcanzo el dichoso kilómetro 17 y al fin veo las casetas de los baños. Pierdo casi 10 minutos y al menos puedo continuar la carrera, ya sin dolores y de nuevo a ritmos pensados de 5:00-5:15 min/km. La parada y enfriamiento hace que tenga pequeñas molestias musculares en el tendón de Aquiles izquierdo y los abductores, pero después de más de 5 horas es totalmente asumible.

Última bajada de entrada a Cascais y apenas quedan un par de kilómetros para alcanzar la meta, a la que llego después de casi 2:10 de media maratón.

Tiempo final de 5:32:46. A pesar de las paradas y del sufrimiento de la segunda parte del segmento a pie todavía entro dentro del margen que me había marcado. Recibo mi medalla de Finisher (pedazo de medalla, por cierto) y mi camiseta y me relajo un poco en la zona final para después después a buscar a la familia y celebrarlo con ellos, sin los que nada de esto sería posible.

A pesar de lo sufrido en la última parte de la media maratón acabé con muy buenas sensaciones. El entrenamiento de estos meses ha funcionado a la perfección y no he tenido apenas molestias musculares. De hecho creo que si no hubiese tenido los dolores de estómago podría haber hecho la segunda mitad de la media maratón algo más rápido que la primera, completando la carrera en un tiempo aproximado de 1:47. Pero ya entramos en las suposiciones y los “y si”. Eso me hubiera permitido estar ligeramente por encima de las 5 horas, margen que me había fijado como “tiempazo” para lo que estaba buscando.

Pero no todo son tiempos, las sensaciones más importantes, especialmente en competiciones tan largas. Hubo muy buenos momentos durante toda la carrera. La primera parte del segmento de bici fue realmente sólida, al igual que los últimos 15 kilómetros en los que literalmente, cortaba el viento. Y todo ello sabiendo regularme en las subidas sin entrar en la competitividad de verme adelantado.

De la misma manera, las sensaciones al bajarme de la bici y ponerme a correr fueron buenísimas frándenomáe para no cometer ninguna locura antes de tiempo. No puedo estar más contento por el resultado final que sólo puedo calificar como positivo. Siempre hay más oportunidades de bajar tiempos, lo importante es quedarse con buen sabor de boca.

¡Gracias por leer!

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6 comentarios En "Ironman 70.3 Portugal 2017"

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Juan Luis
Suscriptor

Enhorabuena Eduardo, bien entrenada y planteada la carrera. Tiempazos en bici y nadando, lastima las molestias estomacales pero globalmente te salió un carrerón.

Javi
Suscriptor

Enhorabuena Eduardo, siempre es un placer leer tus artículos para todos los amateurs que simplemente aspiramos a seguir mejorando cada día en lo que nos gusta.

Laure
Invitado

Enhorabuena por la carrera. Llevo un tiempo siguiendo tus magníficos análisis de los relojes deportivos, y aunque me imagino que no se puede hablar en términos generales si un reloj u otro es el mejor, porque depende de cada usuario y condiciones, pero tengo muchísima curiosidad por saber qué reloj por ejemplo has empleado en esta carrera. Yo voy buscando un reloj multideporte y quisiera saber sobre todos aquellos que has probado, cual consideras más equilibrado. Yo especialmente soy muy maniático en relación al aspecto de la precisión del gps, le doy más importancia a ésto que a la autonomía por ejemplo. Teniendo en cuenta esa consideración, qué reloj te parece que mide de forma más precisa tanto en zona no complicada, como en aquellas con arboleda, cuando tienes que hacer giros bruscos, en aguas abiertas….etc.
Espero tu respuesta! Gracias!!

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