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Dispositivos Ironman

Cosas que usé en el IM70.3 Portugal y cómo estaba configurado

Hace unos días un lector preguntó en el post del Ironman 70.3 Portugal sobre qué reloj utilicé durante la carrera. Como suele ocurrir cuando estoy cerca de un teclado lo que puede contestarse con tres o cuatro palabras al final se convierte en miles de ellas. Así es como funciono.

No sólo porque realmente fueron varios los dispositivos usados, sino porque así puedo entrar en más detalle sobre los motivos de las diferentes elecciones. Y además de decirte qué dispositivos son los que llevé, aprovecharé para comentarte acerca de cómo estaban configurados.

Creo que puede terminar siendo un artículo bastante interesante, sobre todo teniendo en cuenta que no soy un “usuario estándar” y que, por poner un simple ejemplo, puedo elegir entre muchos relojes multideporte a la hora de competir.

A continuación te diré lo que utilicé DURANTE la carrera, pero esto no incluye lo que utilicé durante los entrenamientos (que son bastantes cosas más y que aquí no dejo recogidas, incluyendo otros relojes muy diferentes) y ANTES de la carrera, cuando hice bastante uso del Compex tanto para recuperar piernas después del largo viaje en coche como para oxigenar el gemelo izquierdo, que llegaba bastante cargado a la cita.

Dispositivos y sensores que usé durante la carrera

Antes de entrar en mayor detalle de cada deporte y sus sensores específicos comenzaré por el reloj utilizado. En esta ocasión elegí el Garmin Forerunner 935. Seguramente la mayoría estará pensando que es la elección más lógica, al tratarse del modelo top de Garmin para triatlón.

Pues siento desilusionaros. Elegir el FR935 no fue por tener el kit de montaje rápido (que no utilicé), o por sus mayores prestaciones con respecto a otros modelos; sino principalmente por su tamaño y peso. Y por supuesto por soportar todos los sensores que quería utilizar durante la carrera que al final es lo que más me importa. Podría haber utilizado cualquier otro como el Fenix 3. Pero la ventaja del nuevo 935 es que su tamaño es bastante contenido, algo muy importante cuando tienes que llevarlo bajo el neopreno y no quieres tener muchos problemas cuando te lo quitas.

Fue en este reloj donde grabé todos los datos de la competición para su posterior análisis, pero no lo único que utilicé. Pero vamos pasando por cada deporte.

Natación

Durante la natación el único sensor que puedo utilizar es el sensor de pulso. La idea era llevar el sensor HRM-Tri durante la natación y la bicicleta, y al llegar la carrera valorar si quitarlo y pasar al sensor óptico para evitar posibles molestias por roces.

Garmin HRM-Tri

La elección del HRM-Tri es simplemente por su memoria, que permite almacenar los datos mientras la transmisión al reloj no es posible. Al terminar la carrera el reloj se sincroniza con el sensor y descarga todos los datos, añadiéndolo al archivo de actividad. Al llevarlo bajo el mono y el neopreno no hay ni un sólo movimiento -como sí ocurre en la piscina- por lo que no el registro es perfecto en todo momento.

Ciclismo

Nadando todo es bastante sencillo al no haber muchas cosas que puedas utilizar. Pero al montarse en la bici las cosas ya se complican un poco más.

Aunque continuaba llevando el 935 en la muñeca, en el segmento de ciclismo no lo miré ni una sola vez. Para la bici opté por usar el Garmin Edge 520, pues prefiero tener una pantalla con todos los datos visible en cualquier momento. El reloj en la muñeca puede ser más complicado de ver, mientras que el ordenador lo llevo en todo momento frente a los ojos, en el propio sistema de hidratación delantero (utilizo el Profile Design FC35).

 

¿Por qué el Edge 520 y no otro? Pues también muy sencillo. Es el único ordenador de ciclismo que tengo en propiedad, todo lo demás que ha ido pasando por la página para pruebas ha sido devuelto. El Edge 520 cumple perfectamente con todas mis necesidades tanto entrenando como compitiendo, por lo que no tengo necesidad de pasar a otra unidad diferente.

Garmin Edge 520 - Soporte K-Edge

En cuanto a sensores, además de seguir usando el HRM-Tri, llevaba los nuevos pedales Favero Assioma. Han sustituido recientemente a los bePRO del mismo fabricante, siendo igual de fiables que los anteriores. El cambio es por su compatibilidad con Bluetooth (de cara a las diferentes pruebas y análisis), porque aunque son mucho más fáciles de cambiar de una bici a otra, no fue el motivo determinante.

Favero Assioma

Los propios pedales me dan información de cadencia (pues es un dato necesario para el cálculo de la potencia), por lo que puedo prescindir de dicho sensor, que en este caso sería el Wahoo Blue SC. Y en cuanto al sensor de velocidad… sinceramente, me da igual la velocidad o la distancia, además de que en las condiciones de esta carrera con el GPS del propio Edge 520 es más que suficiente.

Aunque el Edge 520 iba grabando la actividad descarté su archivo, pues para registrar los datos ya llevo el reloj. Del Edge lo único que me interesa es ver los datos en pantalla.

Carrera

Bajo de la bicicleta y el Edge 520 se queda atrás, de vuelta al Garmin 935.

Garmin Forerunner 935 - GPS y GLONASS

Como te comentaba antes, la idea inicial era dejar el sensor HRM-Tri en la T2 y hacer la carrera con el sensor óptico del reloj. Finalmente opté por llevarlo, si me molestaba a lo largo de la media maratón me lo podría quitar en cualquier momento. A la postre el sensor iba a ser el último de mis problemas…

Para correr había otro dispositivo que me acompañaba y mucho más importante para regular el ritmo, el medidor de potencia de carrera Stryd. Este aparatito me dará los datos de potencia durante toda la carrera, que especialmente en las constantes cuestas de Cascais sería de mucha utilidad. Pero no sólo me aporta datos de potencia. Estando emparejado al reloj también como podómetro aporta información absolutamente fiable de ritmo y distancia sin ningún tipo de retardo. Mucho más preciso que el GPS.

Stryd

Configuraciones de pantalla

Ahora que ya sabes qué dispositivos eran los que llevaba vamos ahora con la configuración que elegí para los diferentes dispositivos, tanto de pantallas de datos como también de alertas o vueltas automáticas.

Natación

Si te soy sincero no tengo ni idea de qué pantallas de datos tengo configuradas para natación en aguas abiertas, sencillamente porque no miro el reloj mientras nado. Obviamente no voy a detener las brazadas para ver cualquier dato, simplemente me guío por sensaciones.

No soy un nadador precisamente rápido, todo lo contrario, pero tampoco el último del grupo. Lo que sí tengo es bastante buena capacidad de regulación. De hecho para los 1.900m de natación estimé que tardaría unos 35 minutos… y es exactamente lo que tardé.

Volviendo a la configuración, no he variado lo que viene de serie con el reloj. De hecho con la pantalla con tiempo y distancia tengo más que suficiente para los entrenamientos, ya que las series las dejo para la piscina.

Lo que sí llevo activo es el autolap, configurado cada 500m. De esta manera el reloj vibra cada vez que alcanzo dicha distancia, y como cada boya está a una distancia determinada me sirve como referencia para saber cómo está siendo mi navegación y si hago más metros de lo necesario. Así mismo, también sé la distancia restante y me ayuda a poder regular el esfuerzo a medida que voy avanzando.

Ciclismo

Nuevamente no tengo ni idea de qué configuración de pantalla tengo en el reloj para el segmento ciclista. Como he dicho antes, el reloj simplemente va ahí para grabar la actividad, pero no para ser consultado.

Diferente es el Edge 520. Aquí sí lo tengo perfectamente configurado para la ocasión. De hecho tengo un perfil de deporte diferente para entrenamiento que para competición, donde sólo utilizo una pantalla con los únicos datos que me interesan, que son los siguientes:

  • Tiempo. En este caso es el tiempo total en la bici. En el reloj podría llevar el tiempo total de multideporte (es decir, incluyendo la natación y la T1), pero prefiero calcular la duración de la bici de forma independiente.
  • Potencia a 3 segundos. Elijo la opción de 3 segundos porque se evita la excesiva variabilidad de la potencia instantánea y para mi gusto 10 segundos de media es demasiado tiempo para poder ver cambios de forma rápida.

Esos son mis dos campos principales, ubicados en la parte superior de la pantalla y a los que más atención presto. Adicionalmente también tengo configurados estos otros a menor tamaño:

  • Factor de intensidad, para poder ver de forma global la intensidad acumulada durante toda la prueba, sabiendo que en este caso me interesaba rondar un IF de 0.8. Y por las condiciones del recorrido, empezando por debajo de esa cifra para ir subiendo a partir de mitad de prueba (es decir, cuando llegasen las subidas).
  • Potencia nominal. Muy similar a lo anterior, pero viéndolo de otra forma. La información que me da es exactamente la misma: intensidad real hasta ese momento, pero en este caso en vatios. Recuerda que potencia nominal no es lo mismo que potencia media como bien te explico en la guía de Garmin Connect.
  • Potencia nominal en vuelta. Ideal para comparar la intensidad que estoy realizando en la vuelta actual con respecto a la intensidad total. Un dato está junto al otro, por lo que puedo comprobarlo de un vistazo muy rápido y ver si mi rendimiento está bajando a pesar de que por sensaciones el esfuerzo sea el mismo.
  • Pendiente. Un dato meramente consultivo. No tiene mayor importancia pero sí lo quiero ahí para saber si el motivo de costarme avanzar es porque mis piernas están muertas o porque la pendiente es elevada. Muy útil también en los falsos llanos, en los que de repente parece que te cuesta avanzar y te sientes frenado, pero la realidad es que la carretera tiene una pequeña pendiente de 0.8%. Es un campo de reafirmación psicológica y que realmente no utilizo en el desarrollo de la carrera para ningún tipo de cálculo.
  • Cadencia, que utilizo sencillamente como recordatorio de cambiar de piñón hacia arriba o hacia abajo, y corroborar sensaciones de pedalear demasiado rápido o lento. También me sirve como aviso de fatiga, ya que cuando empiezo a cansarme tiendo a reducir la velocidad de pedaleo.
  • Frecuencia cardíaca, pero sólo para comparar con respecto a los niveles de potencia. Me guío exclusivamente por la potencia, pero sí puedo comparar con respecto a la frecuencia cardíaca y saber si hay algún problema. Si estoy poniendo 250W sobre los pedales y mis pulsaciones están a 165, es evidente que algo no va bien.

Y eso es todo. Nada de velocidad, porque no tengo ningún interés en saber si voy más rápido o más despacio; ni tampoco distancia -ya llegaré-.

En cuanto a otros ajustes, programé una alarma para avisarme si alcanzaba la zona 6 DE POTENCIA. Es decir, la alarma sonaba si sobrepasaba los 314W. No quiere decir que deje de pedalear de forma inmediata, simplemente se trata de un aviso de “cuidado”. Es decir, que si estoy realizando un adelantamiento hasta dejar los 10 metros de rigor no me importa demasiado pedalear a 350W por ejemplo, pero no para realizar una subida durante 5 minutos.

La configuración de vuelta automática estaba puesta en la distancia por defecto de 5 kilómetros, pero simplemente por poder contrastar los datos de potencia nominal vistos anteriormente. Si no tuviese memoria de pez optaría por marcar las vueltas de forma manual entre los puntos que me interesan (parte llana, subida, bajada, etc.) y llevar la potencia de una forma mucho más fiable con respecto al terreno, pero sé que me voy a olvidar.

Por tanto, aquí sí miro con mucho detenimiento qué datos quiero controlar y cómo controlarlos. No en vano es el segmento más largo de cualquier triatlón, y aquí los excesos pasarán factura más adelante. Como vi en una camiseta el día anterior: Swim, Overbike, Walk.

Carrera

Tras la bici, de vuelta al reloj. Aquí también tengo muy claro qué datos quiero ver en pantalla y a cuáles voy a prestar atención. Por orden de importancia son estos:

  • Potencia de Stryd. Es el valor principal que contemplo mientras estoy corriendo, especialmente en terrenos sinuosos como el recorrido de Cascais. Me permite regular perfectamente la intensidad entre las subidas y las bajadas. Es lo que más miro… hasta que llega la fatiga y pierdo la concentración y simplemente voy por sensaciones, olvidándome de la potencia. Es un campo que se descarga de Connect IQ y que depende, lógicamente, del sensor externo.
  • Ritmo en vuelta. Diferente al instantáneo, ya que es mucho menos variable. Cada kilómetro (que es el autolap que he configurado) se va actualizando. Lo uso para confirmar sensaciones. Es habitual que a medida que llega la fatiga mi economía de carrera empeore, con una reducción en el ritmo medio a pesar de mantener los mismos niveles de potencia.
  • Frecuencia cardíaca que, al igual que durante el ciclismo, uso de mera referencia para contrastar datos; pero no busco unos rangos de frecuencia determinados.
  • Tiempo. Por último, el tiempo que llevo corriendo. Al igual que en el segmento de ciclismo, sólo el tiempo del segmento de carrera ya que se trata de tener referencia con respecto a los tiempos objetivo marcados antes de la competición para cada uno de los segmentos.

Configuración de pantallas Garmin Forerunner 935

Adicionalmente tengo una segunda pantalla con los mismos datos pero sustituyendo el tiempo de carrera por el tiempo total de multideporte. Cambio a esta pantalla cuando me quedan pocos kilómetros por recorrer y así poder estimar mi tiempo final en meta.

Aquí no llevo alertas de ningún tipo y, al igual que durante el ciclismo, la función de autolap la utilizo para poder tener de forma automática unos valores que poder comparar, en este caso el ritmo en vuelta. Nuevamente podría utilizar las vueltas manuales de forma mucho más inteligente, pero sé que me voy a olvidar de marcarlas.

Concluyendo

Aquí lo tienes, mi táctica totalmente al descubierto. Esto no es más que una de las miles de opciones que existen tanto de dispositivos que utilizar como la forma en la que configurarlos. Espero que puedas extraer alguna idea, aunque lo más importante es que encuentres una combinación y configuración que mejor se adapte a ti y tus objetivos.

En cuanto a los dispositivos utilizados verás que hay mucho Garmin. Puede ser que pienses: “si él lo usa, entonces es que es lo mejor que puede haber”.

Pues no, como dije al principio simplemente es lo que mejor se adaptaba a la competición que iba a realizar, en lo que lo más importante era la combinación de sensores a utilizar más allá de reloj o unidad de ciclismo, que simplemente están ahí para mostrar o grabar información de ellos.

Donde un reloj o unidad de ciclismo tiene más importancia no es en el día de la competición, sino principalmente en el día a día de tus entrenamientos. Es ahí donde tienes que asegurarte que aquello que vas a comprar es lo que se adapta a tu uso particular.

Nada más, ¡gracias por leer!

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2 comentarios En "Cosas que usé en el IM70.3 Portugal y cómo estaba configurado"

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Javi
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Gracias Eduardo, como siempre muy interesante y constructivo.
En esta ocasión tengo una duda/sugerencia. ¿podrías ampliar información de la utilidad y las condiciones en que se deben usar los electroestimuladores tipo Compex?
Yo como corredor amateur sufro problemas físicos esporádicamente que no sé hasta que punto podrían tener solución o al menos prevención con este tipo de aparatos.
Gracias de antemano.

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